En medio de la creciente presión política, Pérez Triano ha declarado categóricamente no tener conocimiento previo de la alerta emitida por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) a su jefe de gabinete antes del desastre natural que cobró varias vidas en el país. La avalancha, que dejó una estela de destrucción en las comunidades afectadas, ha centrado la atención en la gestión gubernamental de las alertas tempranas y las medidas preventivas. En declaraciones recientes, Pérez Triano insistió en su desconocimiento sobre dicha advertencia, subrayando que, de haber estado al tanto, se habría tomado una acción inmediata para minimizar el impacto del evento.
Este incidente ha generado un amplio debate sobre la eficacia de los mecanismos de comunicación y respuesta en situaciones de emergencia. El papel del CNI y su interacción con los altos funcionarios del gobierno están bajo escrutinio, mientras las familias de las víctimas exigen respuestas claras y responsabilidades. La oposición política ha aprovechado la controversia para cuestionar la capacidad de gestión de la administración actual, pidiendo una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos que llevaron a la inacción frente a la alerta emitida previamente por el CNI. En la esfera pública, el tema sigue candente, con llamados a reforzar los protocolos de emergencia y garantizar que las alertas sean debidamente comunicadas y atendidas.
Leer noticia completa en El Mundo.
