El programa «Cuenta Conmigo», implementado en la Unidad de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón, se ha convertido en un poderoso aliado para jóvenes que enfrentan problemas de salud mental como trastornos psicóticos, trastornos de la conducta alimentaria, autolesiones, ideación suicida, abuso de sustancias y trastornos de la personalidad, incluyendo aquellos derivados del uso excesivo de redes sociales. Este innovador enfoque terapéutico incorpora la interacción con perros para ofrecer un camino hacia la recuperación emocional y psicológica de los pacientes.
Luisa Cuesta, jefa de Área Funcional de Enfermería del Instituto de Psiquiatría del Marañón, destaca los beneficios de esta terapia asistida con animales. «Los pacientes ingresados esperan con expectación el día que vienen los perros, participan en su cuidado, interactúan con ellos y hemos notado cómo disminuye su nivel de ansiedad cuando participan en esta actividad», afirma Cuesta. La presencia de los perros no solo reduce el estrés, sino que también fomenta la participación activa de los jóvenes en su proceso de curación.
El impacto positivo de estos encuentros es multifacético: reduce la sensación de aislamiento, fortalece el vínculo con el personal sanitario, facilita la expresión emocional y disminuye de manera significativa el estrés y la ansiedad. Estos beneficios son esenciales para modular conductas, una herramienta clave en el tratamiento de estas patologías.
Por su parte, Nuria Mira, codirectora de la Comisión de Humanización del Gregorio Marañón, expresa su satisfacción por la implementación del proyecto. «Facilita a los pacientes ingresados su estancia aquí y les ayuda a que la adaptación al medio hospitalario sea menos traumática. Igualmente, el acompañamiento de estos animales ayuda en la expresión de emociones y de síntomas que los pacientes mantienen durante su estancia hospitalaria”, señala Mira.
Este proyecto es posible gracias al acuerdo renovado entre el hospital y la asociación «Perros Azules», en colaboración con ACANA, una marca dedicada a la alimentación natural para mascotas. Esta alianza estratégica no solo asegura la viabilidad del programa, sino que también subraya el compromiso compartido de apoyar la recuperación de niños y adolescentes que requieren un soporte emocional sólido durante su tratamiento hospitalario.
La terapia asistida con perros se postula así como una herramienta eficaz y humanizadora dentro de un entorno hospitalario, ofreciendo a los jóvenes pacientes una vía de alivio y esperanza en su camino hacia el bienestar mental.