
En el marco de las celebraciones por el centenario de una feria literaria de renombre, el viceconsejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, José María García, reveló hoy un proyecto cultural en la estación de Metro más transitada de la ciudad. Esta acción, que otorga continuidad a una serie de iniciativas para promover la lectura, busca atraer a 185,000 usuarios diarios a un entorno donde la literatura y el pulso comercial de la urbe se entrelazan de manera única.
La iniciativa, respaldada por la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso quien este año otorgó la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo a la feria, transforma temporalmente parte de la estación en una caseta que evoca el estilo clásico de los puestos de la Cuesta de Moyano. Este rincón literario, que estará abierto hasta las 15:00 horas, no solo permitirá a los usuarios del Metro adquirir libros de ocasión y novedades, sino también disfrutar de encuentros con reconocidos autores como Javier Sierra, Lana Corujo y Megan Maxwell, entre otros.
Según García, el Gobierno regional procura con esta actividad no solo fomentar la lectura, sino también resaltar el calor y la magia de las pequeñas librerías históricas. Y es que la cercanía con los escritores ofrece una experiencia singular para los pasajeros, quienes podrán llevarse un pedazo de historia literaria a casa.
La promoción de la cultura a través del Metro no es una novedad en la región. Programas como «Metrotecas», que habilitan el intercambio gratuito de libros, y «Libros a la Calle», que en su vigésimo séptima edición ha desplegado más de 6,000 vinilos con fragmentos literarios en los vagones, son prueba de un compromiso sostenido. Además, estaciones como Plaza de España y Ríos Rosas se han convertido en museos literarios subterráneos, con exhibiciones completas de obras maestras como «Don Quijote de La Mancha» y «Fortunata y Jacinta» respectivamente.
Esta amalgama de literatura y transporte público transforma al Metro en un escenario donde las palabras tienen el poder de mover tanto a los trenes como a las personas, ampliando los horizontes culturales de quienes se sumergen en su tránsito diario.
