
En un giro significativo en el debate sobre la política fiscal, el sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda, conocido como Gestha, ha alzado la voz criticando que la reducción de tipos impositivos favorece únicamente a los hogares con mayores ingresos, calificándola como una «medida paliativa». En lugar de esto, han propuesto un conjunto de medidas alternativas para contrarrestar el empeoramiento de la crisis inflacionaria.
La guerra en Irán continúa elevando los costos de la energía y los carburantes, un desafío que ha llevado al Gobierno a implementar ayudas temporales que, según Gestha, podrían finalizar pronto. El sindicato especula que el ejecutivo suprimirá la rebaja del IVA en sectores como la electricidad y los combustibles el 30 de junio, coincidiendo con el término del plazo inicial del primer paquete de medidas anticrisis.
Por otro lado, Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía, ha observado que las medidas económicas implementadas han conseguido reducir la inflación en más de un punto durante abril. Cuerpo no descarta la posibilidad de ampliar este «escudo social» si la situación lo exige.
Gestha, sustentado por las recomendaciones de la Comisión Europea, sugiere un enfoque diferente centrado en el ahorro energético y el despliegue de tecnologías limpias. Coincide en gran medida con la reducción de impuestos especiales, pero cuestiona la reducción del IVA como una medida que contraviene el Plan de Acción de la UE para la Energía Asequible, destinada a erradicar los beneficios fiscales para los combustibles fósiles.
Los análisis previos han demostrado que las rebajas en el IVA son regresivas, dado que los hogares más acaudalados son quienes más se benefician, debido a su mayor uso y concentración de recursos y bienes, como vehículos particulares y viviendas mejor climatizadas.
En contraposición a las actuales políticas fiscales, Gestha sugiere incentivos temporales para disminuir el uso del vehículo privado, el desarrollo del transporte público a bajo coste, y el fomento de combustibles alternativos para el transporte. Además, insta a una reducción de los costes de transporte y distribución eléctricos, como una solución duradera frente a la crisis energética.
Adicionalmente, Gestha respalda medidas tales como los descuentos en carburante para sectores estratégicos como el transporte y la agricultura, siempre que haya una coordinación eficiente entre las administraciones públicas. A su vez, enfatizan la importancia de una vigilancia estricta sobre los márgenes comerciales y movimientos especulativos en el mercado.
Como parte de su propuesta, el sindicato sugiere reformar el sistema de precios marginalistas, fomentar el teletrabajo, reforzar la ayuda a los hogares más vulnerables, y ampliar los incentivos fiscales por el uso del transporte público. Estas medidas no solo buscan mitigar el impacto inflacionario, sino también promover una transición energética sostenible y equitativa.
Fuente: Gestha
