

La reciente deducción fiscal anunciada por el Gobierno para propietarios de inmuebles que opten por congelar el precio de los alquileres podría revelar su ineficacia en los mercados más saturados del país. La medida, que ofrece una bonificación del 100% en el IRPF, pretende incentivar la renovación de contratos sin incremento de rentas; sin embargo, ya se vislumbra como insuficiente en ciudades donde el aumento del alquiler ha superado con creces el promedio nacional, como Madrid, Málaga y Valencia.
Este anuncio llega en un contexto delicado para el mercado inmobiliario, justo cuando unos 600,000 contratos de arrendamiento, que afectan a 1,6 millones de personas, llegan a vencimiento este año. Estas renovaciones coinciden con un incremento desaforado de las rentas, que en algunas zonas ha llegado hasta un 40% desde que los precios disminuyeron debido a la pandemia. La situación es más crítica en urbes con alta demanda y escasa oferta, donde el encarecimiento ha sido más pronunciado.
En el caso particular de Madrid, el valor medio del arrendamiento ha escalado un 57% en los últimos cinco años, saltando de 14,4 euros por m2 en febrero de 2021 a 22,7 euros hacia finales de 2025, según datos del portal idealista. En distritos de alto poder adquisitivo como Chamberí, las alzas han alcanzado un 65%. Similar es la situación en Málaga, donde el precio ha subido un 68%, colocándose en 15,8 euros por m2, una cifra mucho más elevada que los 9,8 euros de hace cinco años.
Las voces del sector inmobiliario, como la de Antonio Carroza, presidente de Alquiler Seguro, advierten que este incentivo fiscal es apenas un paso en la dirección correcta, pero claramente insuficiente. La congelación de precios ha demostrado no ser efectiva, y todavía se sienten las repercusiones en la discrepancia entre alquileres renovados post-Covid, ajustados muy por debajo de la inflación real. Carroza manifiesta que este tipo de incentivos podrían tener mayor éxito en mercados más equilibrados, mientras que la presión económica en grandes ciudades sigue reduciendo el poder adquisitivo de los propietarios.
Otros expertos, como José María Alfaro, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias, comparten esta visión y subrayan que, dadas las tendencias al alza en los alquileres, la deducción del IRPF no ofrecerá suficientes beneficios a los propietarios. A pesar de que el aumento de la deducción del 50% al 100% se percibe como un progreso, no será suficiente mientras no se aborde el problema de fondo que es la seguridad jurídica del arrendador.
Desde el campo fiscal, los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) piden una mayor claridad en la norma y sugieren una revisión de los incentivos existentes. Actualmente, la Ley del IRPF ya contempla bonificaciones de hasta el 90% para los que reduzcan el precio en al menos un 5% en áreas tensionadas, y existe el temor de que las nuevas medidas provoquen distorsiones en el mercado.
Por otro lado, Francisco Iñareta, portavoz de idealista, critica las medidas por ser poco efectivas para resolver la crisis del alquiler, la cual atribuye principalmente a la escasez de oferta. Sin una estrategia integral que fomente un aumento de inmuebles disponibles y fortalezca la seguridad jurídica, el consenso del sector es que las deducciones fiscales por sí solas tendrán un impacto limitado en los mercados más saturados.
Fuente: Gestha
