La sede de la Consejería ha sido testigo de un acuerdo trascendental que promete transformar el panorama educativo de la región en los próximos años. El documento, que en breve será evaluado por el Consejo de Gobierno, establece una reducción progresiva de la carga horaria para el profesorado de Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial. Desde el próximo mes de septiembre, estos docentes verán reducir su jornada semanal a 19 horas, con miras a una nueva disminución a 18 horas para tutores en el curso 2027/28, beneficio que se expandirá a todos los profesores para el 2028/29.
No sólo se beneficiarán los maestros de Secundaria. Los docentes de Infantil y Primaria también recibirán una hora adicional de libre disposición a partir de este septiembre, destinada a la preparación de sus clases, un reconocimiento a la importancia de su labor en las etapas más tempranas del aprendizaje.
El acuerdo traza una clara senda hacia el fortalecimiento del sistema educativo. En los siguientes tres años, 850 nuevos maestros de Educación Infantil y Primaria se incorporarán a las aulas, reforzando especialmente aquellos colegios con mayores exigencias educativas. En el año escolar 2025/26, 300 nuevos docentes se unirán al cuerpo educativo, y otros 275 en cada uno de los dos cursos consecuentes. Esta medida busca enfrentar con éxito la atención a alumnos con necesidades educativas especiales y mejorar la organización interna de los centros.
La iniciativa también se alinea con el objetivo de reducir las ratios en las aulas. Durante este año, se ha extendido al segundo ciclo de Infantil y a los dos primeros cursos de Secundaria, y se tiene planeado para abarcar toda la ESO y los dos primeros años de Primaria al final de la Legislatura, impactando positivamente en la calidad de la enseñanza.
Adicionalmente, se contempla la extensión del complemento de productividad para los tutores de Formación Profesional, abarcando todos los cursos de los distintos ciclos. También se creará un grupo de trabajo conjunto con los sindicatos, cuyo propósito será la puesta en marcha de medidas para reducir la burocracia en los centros educativos, agilizando así las gestiones administrativas y permitiendo a los docentes centrar sus esfuerzos en la enseñanza.
Viciana, cuya participación ha sido clave en las negociaciones, ha comentado que las demandas sindicales siempre fueron vistas como razonables, subrayando el carácter progresivo y responsable del acuerdo alcanzado. “Hemos trabajado con miras a mejorar no sólo las condiciones de los docentes, sino principalmente en beneficio de los alumnos y sus familias”, destacó.
Este acuerdo, fruto del esfuerzo colaborativo entre las distintas partes involucradas, representa un paso significativo hacia un sistema educativo más eficaz y adaptado a las necesidades contemporáneas, reforzando el compromiso con la educación de calidad y la equidad para todos los estudiantes.