En una revelación exclusiva, EL MUNDO ha tenido acceso a las conversaciones mantenidas entre las empresas eléctricas privadas y el operador del sistema, ocurridas justo antes de un incidente crítico conocido como el «cero total». Estas conversaciones, que ahora son pieza clave en la investigación sobre el colapso energético, ponen de manifiesto que las eléctricas habían advertido con antelación sobre las severas anomalías que estaba experimentando la red de suministro eléctrico. Las empresas señalaron discrepancias preocupantes en los flujos de energía y alertaron sobre la falta de medidas de mitigación adecuadas, lo que subrayaba la urgencia de tomar acciones inmediatas para evitar la catástrofe.
El operador del sistema, sin embargo, parece no haber respondido con la rapidez ni la eficiencia necesarias, según se deduce de las comunicaciones revisadas. Este hecho ha suscitado críticas y generado un debate sobre la responsabilidad compartida en la gestión de la crisis. Las compañías eléctricas argumentan que son corresponsables de operar un sistema complejo, pero recalcan que su papel es colaborativo con el operador central, quien tiene la última palabra en decisiones críticas. La falta de acción efectiva antes del cero total ha generado cuestionamientos sobre la operatividad y coordinación dentro de la estructura del sistema eléctrico nacional, incitando a organismos reguladores a examinar más de cerca las prácticas actuales y buscar mejoras sustanciales para prevenir futuros incidentes de esta magnitud.
Leer noticia completa en El Mundo.
