
El óleo de San Francisco de Asís ha sido finalmente regresado a la parroquia de San Francisco Mazapa, ubicada en Teotihuacán, Estado de México, tras un proceso legal que se extendió por ocho años. Esta obra del siglo XVIII, creada por el pintor mexicano Antonio de Torres, había sido robada hace 24 años y apareció en manos de la casa de subastas Morton en 2017. El equipo de Morton, al reconocer la valiosa pieza, suspendió immediatamente la subasta y, al confirmar su estatus de obra robada a través del Art Loss Register, colaboró con las autoridades para la denuncia correspondiente. El lento y complicado trámite legal finalizó recientemente, permitiendo que el cuadro regresara a su lugar de origen.
El obispo Guillermo Francisco Escobar Galicia encabezó una emotiva ceremonia de bienvenida al cuadro, acompañado por miembros de la comunidad y representantes de Morton. La imagen, que mide 180 centímetros de alto por 146 de ancho, no solo representa un valioso retorno cultural, sino también un fortalecimiento de la identidad y espiritualidad local. El cuadro retrata a San Francisco de Asís con símbolos religiosos y una dedicatoria a un antiguo alcalde indígena, detalle que resalta la conexión histórica y social de la obra con la comunidad. Este evento subraya la importancia de devolver el patrimonio robado y ofrece un mensaje de esperanza sobre la recuperación de bienes culturales perdidos.
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