En el tercer trimestre del año, México registró un récord histórico en inversión extranjera directa, alcanzando casi 41.000 millones de dólares, un incremento del 15% respecto al año anterior. Esta cifra, pese a la incertidumbre generada por las políticas comerciales de Donald Trump, refleja una creciente confianza internacional en la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, destacó que de esta inversión, 6.500 millones de dólares correspondieron a nuevos proyectos en sectores como centros de datos, energía, infraestructura y finanzas. Estados Unidos se posicionó como el principal inversor con un 30% del total, seguido por España, Países Bajos, Japón y Canadá. A pesar de una contracción del 0,3% en la economía mexicana en el mismo periodo, Ebrard asegura que el país mantiene un camino ascendente de inversión desde 2018.
Sin embargo, la economía mexicana sigue respondiendo a los retos impuestos por las políticas arancelarias del país vecino del norte, reflejándose en un freno del consumo y el empleo informal. Las proyecciones de crecimiento económico de la Secretaría de Hacienda para 2025 se han ajustado a un rango de 0,5% a 1,5% del PIB, un escenario más pesimista del anticipado anteriormente. En medio de este contexto, el Gobierno ha anunciado un innovador proyecto con el Centro de Supercómputo de Barcelona para establecer un centro de supercomputación en México a partir de enero. Esta colaboración busca desarrollar tecnología avanzada para crear modelos climáticos y procesar grandes volúmenes de datos, lo que representa un paso significativo en la modernización de las capacidades tecnológicas y de análisis del país.
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