La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha propuesto diez medidas de emergencia para mitigar el impacto en la demanda de petróleo debido a la guerra en Oriente Próximo, que ha provocado la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado mundial del petróleo. Entre las recomendaciones se incluyen tres días adicionales de trabajo remoto, una reducción del 40% en los vuelos de negocios y la gratuidad del transporte público para desincentivar el uso del automóvil privado. Estas iniciativas, enfocadas principalmente en reducir el uso de vehículos privados, podrían ahorrar hasta un máximo de 6 millones de barriles diarios de crudo, aunque solo compensarían parcialmente la carencia global de este recurso, ya que la crisis ha afectado gravemente al paso de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, esencial para el flujo mundial de crudo.
En su informe, la AIE también destacó otros métodos para ahorrar combustible, como disminuir el límite de velocidad en las autopistas al menos 10 km/h, fomentar el uso compartido de vehículos y aplicar restricciones de tráfico en las grandes ciudades basadas en sistemas de matrículas par-impar. La agencia sugiere además un cambio hacia el uso de placas de inducción o estufas eléctricas ante la escasez de gas licuado de petróleo. Sin embargo, el director de la AIE, Fatih Birol, subraya que estas medidas, aunque necesarias, no serán suficientes por sí solas. La reanudación del tránsito por el Estrecho de Ormuz es crucial para restablecer la estabilidad en los flujos de petróleo y gas y aliviar la presión sobre los precios, que ya han tocado los 119 dólares por barril. En un contexto de recursos fiscales limitados, Birol resalta la importancia de dirigir las intervenciones gubernamentales hacia los consumidores más necesitados.
Leer noticia completa en El Pais.
