
El Barcelona vuelve a mostrar sus galones en la Supercopa con una victoria en Yeda, en la que destacaron los nombres de Raphinha, Lewandowski y el joven talento Lamine Yamal. El entrenador Hansi Flick, con un enfoque firme frente a los encuentros de prestigio, apostó por incluir en el once inicial a Lamine, quien aun tocado jugó como en el pasado clásico del Bernabéu, y a Lewandowski, a pesar de sus 37 años. El delantero polaco, cuya renovación está en la cuerda floja, respondió a la confianza de Flick superando al portero Courtois con un preciso toque tras un pase de Pedri. Este último se erigió como una figura clave del encuentro y recibió ovaciones en repetidas ocasiones.
El dúo de Lamine y Raphinha continuó evidenciando su peligrosa sinergia. Aunque el brasileño perdió una clara oportunidad en los inicios del duelo, se redimió con un doblete que resultó decisivo para que el Barcelona se coronara en la final. A pesar de sus limitaciones físicas, Lewandowski sigue siendo una pieza vital para los blaugranas en citas importantes, un hecho que Flick reconoce al señalar su instinto goleador. La dinámica entre Lamine, Lewandowski y Raphinha, elogiada por la dirección deportiva, reafirma su posición como la mejor carta de Flick, siendo determinante tanto en la semi como en la final de la Supercopa.
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