
Rafael Nadal, uno de los tenistas más destacados y queridos de la historia, ha sabido reinventarse tras su retiro oficial de las pistas hace casi dos años. Aunque su carrera en el tenis quedó marcada por una lista impresionante de logros —22 títulos de Grand Slam y numerosos récords—, el mallorquín ha decidido dar un paso más allá del deporte para consolidar su legado en otra faceta: la empresarial y social.
En una entrevista reciente concedida a CNBC con motivo de la inauguración del cuarto hotel de la cadena Zel Hotels, una iniciativa fundada en conjunto con Meliá Hotels International, Nadal reveló los motivos que lo llevaron a apostar por la hostelería. La conversación, centrada en su transición hacia el mundo de los negocios, mostró a un Nadal reflexivo y con una clara visión de futuro. «Las mentalidades han cambiado mucho. Antes, la gente ahorraba para comprar un coche o una casa. Hoy en día, dan mucha importancia a las experiencias e invierten mucho en viajar y descubrir nuevos horizontes», comentó.
Para el exdeportista, viajes y hospedajes han sido siempre parte integral de su vida, y esta experiencia personal lo motivó a crear Zel, inspirado en el estilo de vida mediterráneo que tanto aprecia. «Me encanta pasar tiempo en hoteles porque es lo que hice durante la mitad de mi vida y sé bastante bien qué es lo que más me gusta y qué es lo que no», explicó. La idea surgió durante una comida con Gabriel Escarrer, presidente de Meliá, cuando ambos compartieron sueños y aspiraciones sobre cómo mejorar la experiencia hotelera, combinando sus gustos y visiones en un proyecto conjunto.
El contexto social y económico en España también jugó un papel importante en su decisión. La problemática de acceso a la vivienda, especialmente para los jóvenes, es un tema que preocupa a Nadal. Datos recientes revelan que solo el 11% de los menores de 25 años en el país tiene una vivienda en propiedad, una cifra que ha ido en aumento pero todavía refleja las dificultades que enfrentan las nuevas generaciones para convertirse en propietarios. La elevada desproporción entre precios y salarios genera una especie de brecha insalvable para muchos.
Este escenario inspira también la filosofía del proyecto Zel. La marca nació en 2022, con una visión clara: ofrecer alojamientos que reflejen el estilo de vida mediterráneo y que prioricen las experiencias sobre la propiedad. La idea fue concebida en una reunión informal, en la que Nadal y Escarrer plasmaron en una servilleta sus ideas sobre qué debería ofrecer su hotel ideal. La propuesta apunta a brindar a los huéspedes una manera de vivir la esencia del Mediterráneo a través de un turismo experiencial, sin la necesidad de adquirir bienes materiales costosos.
Nadal ha expresado su deseo de dejar un legado duradero que trascienda el deporte. «Construí un legado en la pista y ahora es el momento de construir un legado fuera de ella», afirmó con entusiasmo. La inauguración del nuevo hotel en Fuerteventura recuerda esa intención, un paso más en su camino hacia convertir su imagen en símbolo de valores como perseverancia, esfuerzo y comunidad, no solo en los deportes, sino también en la esfera empresarial y social.
Además de su incursión en la hostelería, Nadal mantiene activos diversos proyectos relacionados con el deporte y la formación. La Rafa Nadal Academy, la UAX Rafa Nadal School of Sport, y su fundación continúan siendo pilares de su compromiso con la comunidad. Su objetivo ahora es aplicar los valores que lo guiaron en su carrera deportiva en su nueva aventura empresarial, favoreciendo proyectos que aporten valor y que puedan contribuir a mejorar la calidad de vida de las generaciones futuras.
