

Cada vez son más los conductores que cambian el coche por una moto para sus desplazamientos diarios. El aumento del tráfico en las ciudades, las dificultades para aparcar y el coste de mantener un automóvil han impulsado el interés por los vehículos de dos ruedas, especialmente aquellos que pueden conducirse con el permiso B de coche sin necesidad de obtener un carnet específico de motocicleta.
Las claves de las motos que puedes conducir con el carnet B en 20 segundos
La posibilidad de acceder a una motocicleta sin realizar un nuevo examen de conducción ha contribuido a popularizar este tipo de vehículos, especialmente entre quienes buscan una alternativa práctica para sus trayectos cotidianos.
La normativa española permite conducir motocicletas de hasta 125 centímetros cúbicos, con una potencia máxima de 11 kW (15 CV) y una relación potencia/peso que no supere los 0,1 kW/kg, siempre que el conductor disponga del permiso B con una antigüedad mínima de tres años.
Esta medida ha convertido a los scooters de 125 cc en una de las opciones preferidas por quienes desean iniciarse en la conducción de motocicletas sin obtener el permiso A1.
Además de estos modelos, determinados vehículos de tres ruedas homologados también pueden conducirse con el permiso B cuando cumplen los requisitos establecidos por la normativa vigente.
Entre todas las opciones disponibles, los scooters de 125 cc siguen siendo los más demandados.
Su conducción sencilla, el bajo consumo de combustible y su tamaño compacto los convierten en una solución especialmente práctica para desplazamientos urbanos.
Desde Crestanevada Riders, empresa especializada en motocicletas de ocasión, explican que este segmento mantiene un crecimiento sostenido, impulsado por conductores que buscan una movilidad más eficiente para el día a día.
Según la compañía, estos vehículos permiten reducir los tiempos de desplazamiento, simplificar el aparcamiento y disminuir los costes de utilización respecto al automóvil.
Otra de las alternativas que despierta un interés creciente son las motocicletas de tres ruedas.
Estos modelos ofrecen una mayor sensación de estabilidad, especialmente para conductores con poca experiencia previa sobre dos ruedas o para quienes realizan trayectos más largos.
Su crecimiento también responde a un cambio en los hábitos de movilidad, marcado por las restricciones al tráfico en algunas ciudades, el aumento del precio del combustible y la búsqueda de vehículos más versátiles.
Los especialistas recomiendan valorar el tipo de desplazamientos antes de elegir un modelo.
Para recorridos urbanos diarios, un scooter de 125 cc suele ofrecer la mejor combinación entre agilidad, facilidad de conducción y costes de mantenimiento.
En cambio, quienes alternan ciudad y carretera o buscan un mayor nivel de confort pueden encontrar en las motocicletas de tres ruedas una opción más adecuada.
En cualquier caso, los expertos recuerdan que la elección debe adaptarse a las necesidades reales del conductor y no únicamente a las prestaciones del vehículo.
El crecimiento de este segmento refleja una evolución en la movilidad urbana, donde cada vez más usuarios priorizan soluciones que permitan ahorrar tiempo, reducir gastos y desplazarse con mayor facilidad en ciudades cada vez más congestionadas.
Si el permiso B tiene una antigüedad mínima de tres años, permite conducir motocicletas de hasta 125 cc, con una potencia máxima de 11 kW (15 CV) y una relación potencia/peso de hasta 0,1 kW/kg.
No. Quienes cumplen el requisito de antigüedad del permiso B no necesitan obtener el permiso A1 para conducir este tipo de motocicletas.
Los scooters de 125 cc son la opción más habitual por su facilidad de conducción, bajo consumo y comodidad para desplazamientos urbanos.
Sí, determinados modelos homologados de tres ruedas pueden conducirse con el permiso B, siempre que cumplan las condiciones establecidas por la normativa vigente.
