
A tan solo unas semanas de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, viviera un caso de acoso sexual en las calles de la capital, miles de mujeres se preparan para marchar este 25 de noviembre en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Esta manifestación no solo busca conmemorar la fecha, sino también visibilizar una realidad alarmante: en México, siete de cada diez mujeres mayores de 15 años han sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida, ya sea psicológica, sexual, física o económica, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI). La marcha pone en el centro de la discusión temas urgentes como la justicia para las víctimas de feminicidio, desapariciones, y agresiones sexuales, delitos que se mantienen en gran parte impunes. Igualmente, se reclama un presupuesto garantizado para los refugios de mujeres y niños víctimas de violencia, y se denuncia la creciente preocupación por la violencia digital que se manifiesta a través de redes sociales.
La marcha está programada para iniciar a las 15.00 horas desde la Glorieta de las Mujeres que Luchan y avanzará por el Paseo de la Reforma, deteniéndose simbólicamente en la Plaza Palestina Libre antes de dirigirse al Zócalo capitalino. Las autoridades han previsto afectaciones en diversas vialidades centrales, aunque han tomado medidas preventivas como el blindaje con vallas metálicas de edificios históricos y algunos negocios para evitar daños durante la protesta. En su conferencia del lunes, la presidenta Sheinbaum hizo un llamado a una manifestación pacífica y anunció que su gobierno presentará avances de un plan integral contra el abuso sexual, que busca, entre otros puntos, la homologación del delito a nivel nacional. Estos esfuerzos se insertan en un contexto internacional poco alentador, dado que, según la OMS, casi un tercio de las mujeres en el mundo ha sufrido violencia sexual o de pareja, sin una disminución significativa en los últimos años.
Leer noticia completa en El Pais.
