

La Dirección General de Protección Civil y Emergencias ha mantenido activa una alerta por nevadas en cotas bajas en varias zonas del centro, norte y este de la península hasta el martes 6 de enero, en respuesta a la borrasca denominada ‘Francis’, la cual ha tenido un gran impacto en gran parte del territorio. Este fenómeno meteorológico ha provocado condiciones adversas que han afectado tanto la circulación como la vida cotidiana de los residentes en las áreas afectadas.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el día lunes 5 de enero se alcanzará el punto álgido de este episodio de nevadas. Las precipitaciones más importantes se concentrarán en áreas de interior del tercio este peninsular durante la primera mitad del día, pudiendo presentarse a diversas cotas y con una probabilidad significativa en zonas del interior. Aunque estaban previstas nevadas con acumulados destacados en el noreste, la situación parece que no será la más severa del escenario, aunque no se descarta por completo. En zonas bajas del centro peninsular, también podría caer nieve débilmente, con impactos menores. En cuanto a los espesores, las nevadas podrían acumular localmente hasta 5 cm en regiones del sur de Aragón, este de Castilla-La Mancha e interior de la Comunidad Valenciana. Al finalizar la jornada, los mayores acumulados se registrarán en las regiones montañosas de las Béticas, con posibles cuotas de nieve superiores a los 10-20 cm en algunos puntos del sistema montañoso.
Durante la noche del 5 y especialmente en la madrugada del 6, las condiciones de viento proveniente del norte favorecerán nevadas en la cordillera Cantábrica. Se prevé que en esta área puedan acumularse más de 5 cm, con lugares donde la acumulación supere los 10-20 cm, principalmente en la vertiente septentrional. Estas nevadas mantendrán la persistencia de un escenario meteorológico complicado en dichas zonas.
El martes 6 de enero, la tendencia indica que la borrasca ‘Francis’ tenderá a debilitarse a medida que se desplace hacia el Mediterráneo central, lo que provocará el cese progresivo de las nevadas en el tercio este y en el cuadrante sudeste de la península durante las primeras horas del día. Sin embargo, en la vertiente cantábrica, los vientos húmedos de componente norte seguirán favoreciendo lluvias o nevadas, con la cota de nieve elevándose a lo largo de la tarde y manteniendo una actividad moderada en estas zonas.
Por otro lado, la entrada de una masa de aire de origen ártico traerá en los próximos días un descenso notable de las temperaturas máximas y mínimas en gran parte de la península. Se esperan heladas generalizadas en las regiones interiores durante lunes y martes, con temperaturas moderadas en las mesetas y temperaturas fuertes en los sistemas montañosos, especialmente en el área pirenaica. Este descenso del mercurio incrementará los riesgos de heladas intensas, que pueden afectar tanto a la agricultura como a la vida cotidiana.
Ante estas condiciones meteorológicas adversas, las autoridades recomiendan un seguimiento exhaustivo de los pronósticos y las actualizaciones oficiales. La prevención y la precaución son esenciales para evitar incidentes. Se aconseja evitar viajes innecesarios durante los episodios de nieve, en particular en las carreteras donde puedan formarse placas de hielo y reducir la visibilidad por la acumulación de nieve o hielo en las vías.
Para quienes deban desplazarse, se debe extremar la atención y llevar ropa de abrigo adecuada, así como un teléfono móvil con batería de recambio o cargador en el coche. En caso de quedar atrapado en la nieve, es recomendable permanecer en el vehículo, mantener la calefacción y renovar el aire periódicamente. Cuando la situación impida la continuidad, lo mejor es solicitar ayuda y esperar asistencia, sin intentar resolver la situación por cuenta propia si las circunstancias son peligrosas.
El episodio de nevadas y bajadas de temperaturas, que aún se extenderá en los próximos días, requiere la máxima precaución de la población. La previsión meteorológica y las recomendaciones oficiales son clave para reducir riesgos y garantizar la seguridad en un período en el que las condiciones serán especialmente adversas para la movilidad y la vida cotidiana en muchas áreas de la península.
Fuente: Ministerio del Interior
