
En la víspera del inicio de la Campaña de la Renta 2025, los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) han puesto de relieve las principales novedades fiscales, marcadas por un aumento en los impuestos para las rentas de ahorro más elevadas y la implementación de una nueva deducción destinada a los perceptores del salario mínimo interprofesional (SMI).
A partir del 8 de abril y hasta el 30 de junio, los contribuyentes podrán presentar sus declaraciones por Internet. Gestha ha emitido un decálogo para guiar a los ciudadanos en la optimización de las deducciones y evitar errores frecuentes. Este año, la Agencia Tributaria (AEAT) ha ampliado su vigilancia sobre criptomonedas, ventas digitales y alquileres turísticos, apoyada en la directiva DAC 7 que obliga a plataformas como Wallapop o eBay a informar sobre operaciones que excedan las 30 transacciones anuales o los 2.000 euros.
Destaca la reforma que eleva al 30% el tipo marginal para bases liquidables que superan los 300.000 euros, un incremento desde el anterior 28%. Además, el nuevo SMI, fijado en 16.576 euros anuales desde enero de 2025, beneficiará a aquellos que no superen determinadas rentas, mientras Gestha ha solicitado que esta medida se amplíe a pensionistas y desempleados.
En cuanto a ayudas por desastres naturales, se ha establecido una exención total para las compensaciones vinculadas a la DANA y los incendios del verano pasado. La AEAT también ha adaptado su sistema para facilitar la devolución de aportaciones a mutualistas, siguiendo una reciente sentencia del Tribunal Supremo.
Respecto a las obligaciones fiscales, Gestha recuerda que se mantienen los límites de ingresos para declarar, introduciendo excepciones para quienes reciben prestaciones por desempleo. Sin embargo, la obligación persiste para los beneficiarios del ingreso mínimo vital, que deben declarar junto a sus familias.
Refiriéndose a la economía digital, el colectivo subraya la vigilancia intensificada sobre el comercio de segunda mano y la tributación de criptomonedas, con obligaciones de declaración para saldos significativos en el extranjero.
En términos de vivienda, las reducciones fiscales para alquileres permanentes han sido fortalecidas, en contraposición a las atenciones vigentes sobre alquileres turísticos. Las deducciones por eficiencia energética han sido objeto de debate debido a incertidumbres legislativas, mientras que se siguen promoviendo las deducciones por la adquisición de vehículos eléctricos.
Finalmente, las deducciones autonómicas siguen siendo, según Gestha, un área poco explorada por los contribuyentes, quienes son instados a revisar las oportunidades fiscales disponibles en su comunidad autónoma. Además, se ha introducido una casilla para el Bono Social Térmico para simplificar la gestión de ayudas, junto a un aumento en los incentivos para donativos y emprendedores.
Fuente: Gestha
