

La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha emitido propuestas de sanción económica y advertencias de alto riesgo para varios clubes y seguidores en respuesta a incidentes relacionados con incumplimientos en seguridad y comportamientos racistas y violentos en distintas disciplinas deportivas.
Entre las sanciones propuestas destacan multas de hasta 10.000 euros para el Elche CF, el Sevilla CF y el CD Baskonia. Estas sanciones corresponden a alteraciones en los procedimientos de desplazamiento y seguridad establecidos por las autoridades, así como a conductas que pusieron en peligro tanto a los aficionados como a los propios deportistas y cuerpos técnicos.
El CD Baskonia Vitoria-Gasteiz enfrentaría dos multas de 10.000 euros por irregularidades ocurridas en partidos contra el FC Barcelona, en la Copa del Rey, el 21 de febrero, y frente al Club Baloncesto San Pablo Burgos, el 15 de marzo, en Liga ACB. En el primer encuentro, la gestión del autobús del equipo no respetó el protocolo de seguridad, incumpliendo órdenes de la Policía Nacional y deteniéndose en zonas prohibidas por riesgo para los asistentes y el personal. En el segundo caso, el club no colaboró con la Ertzaintza al no facilitar el listado de aficionados desplazados, lo que dificultó el control de compatibilidades en las gradas y aumentó el riesgo de enfrentamientos entre hinchadas.
Por otra parte, los incidentes vinculados con el tráfico y la organización en los desplazamientos del Elche CF y del Sevilla CF también generaron nuevas sanciones. El club ilicitano fue sancionado por la Policía Nacional por desobedecer órdenes durante la llegada de su equipo al estadio Martínez Valero en marzo pasado, siguiendo en contra de las recomendaciones de seguridad. Los jugadores y técnicos bajaron en un punto prohibido tras hacer caso a una peña ultraderechista, lo que evidenció una grave fuente de riesgo y falta de control en la gestión del desplazamiento. En el caso del Sevilla CF, el equipo adelantó la salida sin coordinarse con la Policía Nacional, lo que derivó en que ultras del grupo Biris Norte promocionaran en redes sociales el evento y organizaran un recibimiento no autorizado.
A estos incumplimientos de los clubes, se suman graves conductas de algunos aficionados. La Comisión ha propuesto multas de 4.000 euros y la prohibición de acceso a recintos deportivos durante 12 meses a un seguidor del Valencia CF que realizó saludos nazis y gestos violentos en un partido contra el Levante UD. Además, un hincha del Levante fue identificado por escupir a un espectador que le recriminó el comportamiento en el mismo encuentro.
Otra situación preocupante incluye la agresión racista por parte de una joven seguidora del Racing de Santander, que realizó gestos de provocación en un partido en el Estadio de Castalia, por la cual se pide una multa de 3.001 euros y seis meses de prohibición de acceso. En un caso diferente, un aficionado del Xerez CD fue sancionado por realizar insultos racistas durante un encuentro en la Segunda Federación, con una multa de 4.000 euros y un año de impedimento para acudir a los estadios.
Las autoridades también han declarado partidos de alto riesgo debido a la elevada potencialidad de conflictividad y violencia, estableciendo medidas extraordinarias. Entre estos encuentros destacan el Atlético de Madrid contra la Real Sociedad en abril de 2026 en Sevilla, la final de la Copa del Rey en el Estadio Olímpico de la Cartuja, y el Barcelona frente al Espanyol, además de partidos en Vigo, Almería, Xerez y Gijón, entre otros. La declaración de riesgo implica restricciones en la venta de entradas presenciales, delimitación de espacios seguros para la afición visitante y controles reforzados en accesos, con despliegues preventivos de las fuerzas de seguridad que trabajan en coordinación con los operadores deportivos y autoridades locales.
Estas acciones responden a la necesidad de conservar la seguridad en los eventos deportivos, especialmente ante la presencia de grupos ultras y conductas racistas que se han incrementado en las últimas semanas. La planificación de dispositivos especiales y reuniones de coordinación buscan garantizar la celebración de competiciones sin episodios de violencia o intolerancia, especialmente en eventos que copan la atención nacional como la final de la Copa del Rey.
El panorama actual evidencia un esfuerzo sostenido por parte de las instituciones para frenar conductas peligrosas y promover un ambiente deportivo en el que prevalezcan la deportividad y el respeto, en un contexto en el que la prevención de incidentes graves continúa siendo una prioridad.
Fuente: Ministerio del Interior
