
La BigFucking Party, una macrofiesta ilegal de música electrónica que se ha convertido en un evento anual en España, ha comenzado nuevamente en las inmediaciones del pantano del Cenajo, entre los municipios albaceteños de Férez y Hellín. A pesar de los esfuerzos iniciales de la Guardia Civil para prevenir su celebración, los participantes, quienes llegaron en más de mil vehículos desde distintas partes de Europa, lograron organizarse en esta remota ubicación. Actualmente, unos 300 agentes están desplegados para supervisar el evento, que, por ahora, se desarrolla sin mayores incidentes. Las autoridades han establecido medidas de seguridad y control en las vías cercanas, incluyendo el cierre de la carretera AB-408 en un tramo de más de 12 kilómetros.
El operativo inició tras la detección de movimientos de vehículos la noche del pasado martes, cuando el número de asistentes comenzaba a incrementarse en Tobarra. A pesar de los intentos de disolver la congregación durante esa madrugada, los organizadores lograron reunirse de nuevo en el pantano del Cenajo al siguiente día para dar inicio a la celebración planeada para coincidir con el final del año. Este tipo de fiestas, organizadas de forma clandestina mediante plataformas como WhatsApp, Telegram y grupos de Facebook, han sido recurrentes en varias partes del país. Eventos similares tuvieron lugar anteriormente en locaciones como el aeropuerto de Ciudad Real, Fuente Álamo y La Peza, a menudo sin que las autoridades logren identificar a los organizadores detrás de estas multitudinarias reuniones.
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