

En un esfuerzo por transformar la experiencia hospitalaria de las personas mayores, el Hospital Universitario de Móstoles ha implementado una serie de medidas organizativas que buscan mejorar el ambiente clínico, promoviendo al mismo tiempo la recuperación de las capacidades de los pacientes ancianos. Este enfoque integral se centra en el desarrollo de dinámicas asistenciales menos hostiles y más humanizadas, destacando la movilidad sin barreras y la inclusión de planes funcionales específicos para personas que ingresan desde residencias.
Entre las herramientas implementadas destacan los cribados sistemáticos, circuitos asistenciales estructurados, valoraciones protocolizadas y el uso estandarizado de indicadores. También se ha invertido en la formación específica de profesionales para asegurar el cambio en la atención a los pacientes, fomentando la prolongación de sus capacidades y habilidades.
El Servicio de Geriatría ha delineado un programa con cuatro pilares clave: la movilidad funcional diaria, la realización de ejercicio físico estructurado, la promoción de la autonomía y continencia, y la aplicación de medidas para un descanso nocturno sin interrupciones. Estas iniciativas buscan prevenir el deterioro funcional provocado por la hospitalización, promoviendo altas más tempranas y reduciendo el riesgo de reingresos e institucionalización.
El Dr. Francisco Cid, jefe del Servicio de Geriatría del hospital, señala que el objetivo es convertir el hospital en un entorno más acogedor para las personas mayores, donde se atienden los episodios agudos de ingreso mientras se toman medidas preventivas que les permitan regresar a su hogar y mantener la independencia en sus actividades cotidianas.
Una de las prioridades de esta estrategia es la prevención del delirium, una complicación frecuente en pacientes ancianos hospitalizados. Para abordar este desafío, el hospital ha actualizado su protocolo clínico, enfocándose en minimizar el estrés cerebral del paciente. Estas intervenciones incluyen la orientación diurna mediante relojes visibles y calendarios, asegurar el uso de gafas y audífonos, garantizar una adecuada hidratación y nutrición, y revisar cuidadosamente la medicación para evitar sedantes que afecten la conciencia y el movimiento.
Este innovador programa se desarrolla siguiendo las directrices del Plan de Atención Integral a la Fragilidad y Promoción de la Longevidad Saludable en Personas Mayores de la Comunidad de Madrid, con el respaldo de la Dirección de Continuidad Asistencial del Hospital Universitario de Móstoles. Con estas acciones, se busca redefinir el cuidado geriátrico, asegurando que las personas mayores no solo sean tratadas sino cuidadas con respeto y atención personalizada.
