
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha manifestado su profunda preocupación tras la reciente decisión de Estados Unidos de abandonar el organismo. Esta medida, según la OMS, pone en riesgo la seguridad sanitaria global. En un comunicado emitido el pasado sábado, la organización subrayó la importancia histórica de Estados Unidos como uno de sus miembros fundadores y rememoró su papel crucial en logros de salud pública, tales como la erradicación de la viruela y el combate contra enfermedades como la poliomielitis, el VIH, el ébola, la influenza, la tuberculosis y la malaria.
La decisión de retirarse, motivada por críticas del gobierno estadounidense hacia la OMS, se centra en acusaciones de falta de independencia y una gestión deficiente durante la pandemia de COVID-19. La OMS rechazó estas acusaciones, afirmando que su intención siempre ha sido colaborar respetando la soberanía de cada país.
Refiriéndose a la crisis sanitaria sin precedentes que supuso la pandemia de COVID-19, la OMS admitió la complejidad de la situación y defendió su respuesta como acorde a la evidencia científica disponible en ese momento. Desde el primer informe de un brote en Wuhan, China, el 31 de diciembre de 2019, la OMS activó sus protocolos de gestión de emergencias y compartió información crucial con la comunidad internacional. Posteriormente, el 30 de enero de 2020, declaró el brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional, alertando al mundo sobre su gravedad cuando aún había menos de 100 casos registrados fuera de China.
En cuanto a las restricciones sanitarias, la OMS aclaró que en ningún momento abogó por confinamientos obligatorios ni mandatos de vacunación, sino que se enfocó en asesorar y apoyar a los gobiernos, permitiéndoles tomar decisiones de acuerdo a sus contextos nacionales.
El organismo destacó también su imparcialidad, argumentando que como agencia de la ONU, está gobernada por 194 Estados miembros y que no sigue agendas politizadas. A pesar de la salida de Estados Unidos, la OMS se comprometió a continuar colaborando con todos los países para garantizar el derecho fundamental a la salud. Además, subrayó la reciente aprobación del Acuerdo sobre Pandemias y las negociaciones para mejorar el acceso y distribución de beneficios relativos a patógenos, indicando así un avance significativo en la cooperación internacional durante crisis sanitarias.
