Las obras para transformar la A-5 en Madrid mediante su soterramiento y la creación del Paseo Verde del Suroeste están a punto de comenzar, en un proyecto que promete revolucionar el área comprendida entre la avenida de Portugal y la avenida del Padre Piquer. Liderado por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, bajo la dirección de Borja Carabante, este proyecto busca no solo mejorar la movilidad y reducir las emisiones contaminantes, sino también integrar mejor los barrios aledaños.
Las implicaciones en el tráfico serán notables durante los próximos meses. Conforme el proyecto avance, se ocuparán carriles de la A-5, manteniéndose dos por sentido en los momentos de mayor afectación. Para mitigar el impacto, el Ayuntamiento ha diseñado un plan de movilidad en colaboración con la Comunidad de Madrid, ajustándose a cada fase de las obras.
Entre las medidas, se refuerza un 7,3% las líneas de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) afectadas por las obras, incluyendo las líneas 36, 39 y 65, así como las líneas alternativas 17, 34 y 138. Además, se incrementará la frecuencia del metro ligero ML3 y se mejorará hasta un 9% la oferta en las líneas de metro 5 y 10. También se han solicitado aumentos en la línea C5 de Cercanías.
El plan contempla itinerarios alternativos tanto para el tráfico de paso como para la movilidad interior en el área afectada, incluyendo opciones a través de la A-5R, la M-40, la A-42 y otras conexiones vitales para aliviar el flujo vehicular. Asimismo, se reforzará la señalización en rutas de gran capacidad para guiar a los conductores mediante puntos estratégicos “de decisión”.
Se utilizarán datos de tráfico en tiempo real para optimizar los desvíos, y se implementará un plan de contingencia para accidentes y emergencias, garantizando la regulación y comunicación efectiva entre las diversas entidades de transporte y seguridad.
El proyecto busca recuperar espacios urbanos para los ciudadanos, manteniendo la vialidad necesaria para el transporte local y urbanístico. Actualmente, 80,000 vehículos circulan diariamente por la A-5, y se espera que las obras reduzcan esta cifra en un 90%, beneficiando también al medio ambiente al mejorar la calidad del aire.
Una vez concluido, el bulevar peatonalizado de la avenida de Portugal se extenderá hacia la avenida del Padre Piquer, priorizando la circulación peatonal y ciclista. Bajo la superficie, el túnel contará con tres carriles por sentido, incluyendo carriles bus-VAO con señalización variable que se ajustará a las demandas de tráfico.
Las obras están divididas en dos lotes clave: el primero abarca desde Padre Piquer hasta Batán, contemplando la creación de una nueva glorieta en la avenida de los Poblados, y el segundo, desde Batán hasta la avenida de Portugal, incluye las conexiones necesarias con el túnel existente.
La transformación de esta arteria vial no solo pretende solucionar problemas de tráfico, sino que también busca crear un entorno más habitable y cohesionado, conectando mejor los barrios del suroeste de Madrid con el resto de la ciudad. Con el inicio de los trabajos inminente, la ciudad se prepara para una intervención de magnitud y perspectiva tranformadora.