
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha declarado la suspensión de comunicaciones y tratos con agencias de seguridad estadounidenses, en respuesta a los ataques a embarcaciones acusadas de transportar droga en aguas del Caribe y el Pacífico. La medida se mantendrá hasta que se detengan los ataques con misiles, afirmando que la lucha contra las drogas debe estar supeditada a los derechos humanos de las comunidades afectadas. La tensión entre Petro y el gobierno de Estados Unidos ha aumentado, con el mandatario colombiano criticando duramente las acciones de su homólogo, Donald Trump, a quien acusó de perpetrar «asesinatos» y «crímenes de guerra» en su guerra antidrogas.
El conflicto se exacerba tras la decisión del Reino Unido de dejar de compartir información de inteligencia con Estados Unidos sobre embarcaciones sospechosas de narcotráfico, al considerar los ataques militares estadounidenses como ilegales. Esta decisión marca un giro significativo en la colaboración entre Washington y uno de sus más cercanos aliados, dado que el Reino Unido había ayudado durante años a localizar embarcaciones para que la Guardia Costera estadounidense pudiera interceptarlas. Esta respuesta del Reino Unido refleja un creciente descontento internacional con las tácticas estadounidenses en la lucha contra el narcotráfico, a medida que se intensifican las críticas sobre su impacto humanitario en la región.
Leer noticia completa en 20minutos.
