La industria de centros de datos en Perú está en pleno auge, reflejando un crecimiento sin precedentes que lo posiciona como uno de los mercados emergentes más dinámicos de América Latina. Este avance está impulsado por la creciente digitalización, la expansión del comercio electrónico y la proliferación de servicios en la nube, elementos que han propiciado una inversión acumulada proyectada de 310 millones de dólares para 2029, según el informe de Arizton Advisory & Intelligence.
Actualmente, Perú solo representa un 2% de la inversión total en centros de datos en la región, pero se anticipa que este porcentaje se eleve a un 3,1% en los próximos cuatro años. Este avance refleja la urgencia de satisfacer la demanda de almacenamiento y procesamiento seguro de datos, así como de soportar tecnologías como la inteligencia artificial, el 5G y el Internet de las Cosas (IoT).
Empresas como Claro, GTD, WIN Empresas y Cirion Technologies están liderando esta transición, destacándose el centro de datos de 20 MW de Cirion en Lurín que planea duplicar su capacidad actual. Además, WIN y GTD han invertido cantidades significativas en nuevos centros en La Molina y otras ubicaciones, mientras que gigantes globales como Amazon y Google observan al país con creciente interés.
Perú ostenta una matriz energética mayoritariamente limpia con 60% de su energía proveniente de fuentes hidroeléctricas, lo que convierte al país en un destino atractivo para inversiones tecnológicas sostenibles. Sin embargo, el costo de la energía es elevado en comparación con sus vecinos, lo que plantea un reto significativo en términos de rentabilidad. Además, la infraestructura sigue concentrada en Lima, aunque regiones como Tacna están comenzando a emerger como puntos estratégicos.
El ecosistema peruano enfrenta también desafíos en la disponibilidad de talento especializado, ya que no existe una formación técnica focalizada en la gestión de centros de datos. Las empresas deben invertir en capacitar a sus equipos en diversas disciplinas. Aunado a esto, la eficiencia energética es una prioridad, con compañías como Panduit y Vertiv trabajando en mejorar el PUE de sus instalaciones para reducir el consumo energético.
La falta de un marco regulatorio específico para los centros de datos en Perú es otro desafío, ya que la legislación actual solo cubre aspectos como la protección de datos personales y la ciberseguridad de manera tangencial. Muchos municipios ni siquiera incluyen esta categoría dentro de sus normativas urbanísticas, dificultando así la implementación de nuevos proyectos.
A pesar de estos desafíos, las perspectivas son positivas. Se proyecta la adición de más de 51 MW de capacidad energética en los próximos cinco años, además de la apertura de nuevos centros que complementarán los diez ya operativos en el país. La nube y la infraestructura digital en expansión están creando oportunidades para sectores emergentes como la inteligencia artificial, el IoT y la automatización de procesos.
La reciente inauguración de la AWS Local Zone en Lima refuerza la posición de la capital como un nodo estratégico para servicios digitales de baja latencia, beneficiando especialmente a sectores como telecomunicaciones, banca y medios digitales. Con esfuerzos bien dirigidos hacia la mejora de la conectividad, regulaciones adecuadas y una formación técnica robusta, Perú tiene el potencial de consolidarse como un hub digital líder en la revolución tecnológica de América Latina.