
El informe pericial encargado por el juez que investiga la trágica muerte de dos guardias civiles en Barbate, Cádiz, indica que la narcolancha que los embistió lo hizo de manera intencionada, sin intentar evitar el choque. Los agentes Miguel Ángel González y David Pérez Carracedo fallecieron en el acto tras el brutal impacto, que además provocó lesiones a otros cuatro miembros del cuerpo. Este hallazgo refuerza la acusación de que la acción del piloto no fue un accidente, desestimando su defensa de que intentó esquivar a la zódiac.
El piloto de la narcolancha, Karim El Baqqali, se entregó poco después del suceso, y junto a sus dos tripulantes, que fueron detenidos posteriormente, permanecieron en libertad provisional desde julio. El juzgado también ha solicitado un informe de un ingeniero para analizar la trayectoria de la embarcación, buscando esclarecer la premeditación en la acción del piloto. Las evidencias apuntan a que el ángulo de aproximación de la narcolancha era directo hacia la zódiac de los agentes, lo que incrementó considerablemente el riesgo de colisión. Obviamente, la Asociación Unificada de Guardias Civiles ha pedido que el caso sea juzgado por un tribunal popular en busca de justicia por la muerte de sus compañeros.
Leer noticia completa en 20minutos.
