

El Papa León XIV podría cumplir 120 años con buena salud. Esa fue la previsión que le trasladó el cardiólogo Manuel de la Peña en la audiencia que el pontífice mantuvo el pasado martes en la Nunciatura Apostólica de España, en Madrid, durante los últimos compromisos de su visita a la capital.
De la Peña, especialista en longevidad, le entregó un ejemplar de su libro Guía para vivir sanos 120 años con una dedicatoria manuscrita. En ella deseaba al pontífice, de 70 años, que llegara «hsano a los 120 años para seguir construyendo el camino a Cristo», y le ponía como ejemplo a sor Rosario Soto, una religiosa que vive en Santander con 112 años.
El encuentro se celebró a las nueve de la mañana del martes 9 de junio. Junto al médico asistieron otras autoridades eclesiásticas y varias personalidades de la sociedad civil, a quienes el Papa hizo entrega de la Medalla de Oro de su pontificado. Entre los presentes figuró Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, que la víspera había regalado al pontífice la camiseta número uno del club en el Santiago Bernébeu.
La cita estuvo presidida por el nuncio apostólico en España, monseñor Piero Pioppo, anfitrión del acto. También acudieron el decano del Tribunal de la Rota, monseñor Carlos Manuel Mora; el primer consejero de la Nunciatura, monseñor Román Walczak, y el rector y el vicerrector de la basílica de la Nunciatura en Madrid.
El cardiólogo sostiene que el Papa reúne varios de los rasgos que comparten los centenarios de las llamadas zonas azules, las regiones del mundo donde la gente vive más años. Según De la Peña, León XIV mantiene una rutina metódica, hace ejercicio a diario, camina por los jardines del Vaticano, juega al tenis y practica la meditación. No fuma ni bebe alcohol, sigue una dieta equilibrada y, apunta el médico, vive con serenidad y un propósito vital claro.
De la Peña recordó que el pontífice fue misionero en Perú, donde llegaba a caminar ocho horas seguidas, y destacó su resistencia física durante la visita a España: discursos encadenados, subidas y bajadas de escaleras sin ayuda y largos saludos de pie. En su muñeca, señaló, el Papa lleva un reloj inteligente con el que sigue sus constantes vitales.
La visita dejó imágenes poco habituales en la ciudad. Medio millón de jóvenes se concentró en el paseo de la Castellana para una meditación del Evangelio, con silencios que se prolongaron durante horas. El pontífice insistió en mensajes sobre la salud mental, el cuidado de los mayores y el papel de la tecnología, con frases como «hla comunicación puede herir o sanar» o «hque el progreso tecnológico tenga en cuenta a los ancianos».
El asunto llega en un momento en que el envejecimiento de la población y la atención a los mayores ganan peso en la agenda pública madrileña. Al mismo tiempo, el Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha este mes el programa Tardes con Plan para combatir la obesidad infantil, dentro de una apuesta más amplia por los hábitos de vida saludables desde edades tempranas.
La previsión del médico se apoya en una tendencia real: la esperanza de vida sigue al alza y cerca de 700.000 personas superan hoy los 100 años en el mundo. El récord verificado lo mantiene la francesa Jeanne Calment, que murió a los 122 años. De la Peña, que preside el Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social, asegura haber estudiado a más de 350 centenarios y supercentenarios a lo largo de su carrera.
Conviene recordar que se trata de una previsión personal del especialista, no de un diagnóstico ni de una certeza científica. Llegar a edades extremas depende de factores genéticos, ambientales y de azar que ningún hábito garantiza por sí solo.
Es un cardiólogo español especializado en longevidad y presidente del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social. Asegura haber estudiado a más de 350 centenarios y supercentenarios.
Por sus hábitos: ejercicio diario, dieta equilibrada, ausencia de tabaco y alcohol, meditación y un propósito vital, rasgos que el médico asocia a las personas más longevas. Es una previsión suya, no una certeza médica.
El martes 9 de junio de 2026, a las nueve de la mañana, en la Nunciatura Apostólica de España, en Madrid.
Son regiones del mundo donde se concentra una proporción inusual de personas centenarias, asociadas a hábitos de vida saludables, vida social activa y alimentación equilibrada.
