
Dos hombres abrieron fuego contra judíos australianos en la playa de Bondi, Sídney, el pasado domingo, donde 15 personas perdieron la vida. La cifra de víctimas podría haber sido mayor de no ser por Ahmed al Ahmed, un australiano de origen sirio que desarmó a uno de los atacantes en un acto de valentía que le ha merecido el reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional. Al Ahmed, quien recibió varios disparos en el proceso, logró arrebatarle el rifle a uno de los tiradores, con lo que evitó más muertes. Actualmente, se encuentra hospitalizado en estado grave pero estable tras haber sido sometido a una cirugía, y se espera que necesite más operaciones. La acción de Al Ahmed ha sido destacada por líderes políticos, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro australiano, Anthony Albanese, como un ejemplo de coraje y unidad en tiempos de crisis.
El incidente ha generado una campaña de apoyo en plataformas de micromecenazgo, recaudando hasta el momento 500.000 dólares australianos para Al Ahmed y su familia. Mientras tanto, una controversia se ha suscitado debido a declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien erróneamente afirmó que el hombre era judío. Este error ha resaltado tensiones religiosas y sociales, pese a que aún no se confirma la fe de Al Ahmed. En las afueras del hospital St. George de Sídney, un flujo constante de ciudadanos se reúne para mostrar su aprecio por su acto heroico, percibiéndolo como una inspiración que trasciende las barreras étnicas y religiosas, reflejando la diversidad y el espíritu solidario de Australia.
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