La utilización de la inteligencia artificial generativa en aplicaciones empresariales está ganando terreno, convirtiéndose en una prioridad para aquellas compañías que buscan optimizar la gestión de datos y mejorar la experiencia del usuario. Este avance es posible mediante la integración meticulosa de fuentes de datos relevantes, requiriendo una considerable inversión de tiempo, así como recursos humanos y tecnológicos.
Para desarrollar aplicaciones conversacionales que empleen inteligencia artificial generativa, las empresas deben concentrarse en crear conectores para sus fuentes de datos. Esto permite indexar la información y facilitar su acceso mediante modelos de lenguaje a gran escala. El proceso incluye desde la selección de un índice eficiente para la búsqueda semántica y vectorial, hasta la creación de una infraestructura robusta para clasificar y recuperar datos. Además, se necesita el desarrollo de aplicaciones web sólidas que aseguren la interacción efectiva con los usuarios.
Un ejemplo de esta tecnología en acción es Amazon Q Business, un asistente gestionado que emplea inteligencia artificial generativa para proporcionar respuestas rápidas y precisas a consultas críticas, generar contenido y cumplir tareas de manera segura. Este asistente ofrece conectores nativos que integran y sincronizan datos de múltiples fuentes, incluyendo plataformas populares como ServiceNow, Microsoft SharePoint y Salesforce.
El desafío surge cuando la información se encuentra en formatos no estructurados dentro de intranets o sistemas de archivos que no son accesibles a través de los conectores nativos disponibles. Para superar esta barrera, Amazon Q Business ha lanzado un conector de datos personalizado que permite cargar contenido desde una variedad más amplia de fuentes, habilitando la extracción de información crucial de aplicaciones de terceros con el soporte de inteligencia artificial generativa y procesamiento de lenguaje natural.
Este avance permite a las empresas realizar consultas específicas sobre sus políticas y procedimientos internos, mejorando su capacidad para responder eficientemente a preguntas como políticas de beneficios para empleados o identificación de responsables de datos. La solución es ilustrada mediante una aplicación de ejemplo que emplea políticas empresariales ficticias, estableciendo controles de acceso basados en los permisos del usuario. Esto garantiza que los usuarios, según sus credenciales, puedan acceder a diferentes niveles de información y obtener respuestas precisas a través de tecnología avanzada de inteligencia artificial.
A medida que un mayor número de empresas adoptan soluciones de inteligencia artificial generativa como Amazon Q Business, se transforma la manera en que gestionan y aprovechan sus datos. Esta transformación no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también potencia la innovación en sus soluciones y en la respuesta a las necesidades del negocio.