
El episodio invernal que recientemente ha azotado el norte de España continuará afectando a la región durante el fin de semana, con la llegada de aire de origen polar que causará un desplome generalizado de las temperaturas y una disminución notable de la cota de nieve. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido un aviso naranja para Cantabria, Castilla y León, Navarra y País Vasco debido al riesgo considerable de nevadas que podrían acumular más de 10 centímetros en altitudes a partir de 500 metros. De acuerdo con las predicciones de la Aemet recogidas por EFE, Cataluña y Baleares también están en alerta naranja por temporal marítimo. Además, Aragón, Asturias, Cataluña y La Rioja se encuentran en alerta amarilla por nevadas, lo que implica riesgo para ciertas actividades.
En Navarra, el País Vasco, y la cordillera cantábrica de Burgos se prevén acumulaciones significativas de nieve, alcanzando hasta 25 centímetros en ciertas áreas montañosas. Paralelamente, las temperaturas seguirán siendo bajas, con máximas que no superarán los 10 grados en la mayoría de la península. Sin embargo, a partir del sábado en la tarde, se espera un cambio gracias a la llegada de una masa de aire más cálida desde el Atlántico, lo que comenzará a elevar las temperaturas y la cota de nieve, relegando las nevadas y heladas a zonas más altas. Este fenómeno marcará el inicio de una progresiva estabilización del clima en la región, según la Aemet, aunque sigue habiendo cierta incertidumbre sobre la evolución precisa de las condiciones meteorológicas.
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