

En un contexto mundial donde la tecnología de vigilancia policial se presenta con frecuencia como un panacea para la seguridad pública, un reciente informe alumbra las sombras tras este despliegue tecnológico. Publicado por la Electronic Frontier Foundation (EFF), el Center for Just Journalism (CJJ) y IPVM, el documento, titulado «Selling Safety», busca equipar a los periodistas con herramientas vitales para superar la desinformación instalada en torno a estas tecnologías.
En su núcleo, el informe descompone cómo la industria de la vigilancia vende la promesa de seguridad como una solución simple y efectiva. Sin embargo, en realidad, estas herramientas a menudo repletas de algoritmos no son tan infalibles como proclaman ser. Según los autores, el marketing pulcro oculta una falta de supervisión adecuada en una industria que, paradójicamente, se muestra más efectiva en términos de ventas que en resultados, generando un costo oculto en impuestos, privacidad y libertades civiles.
Matthew Guariglia, analista senior en la EFF, ha resaltado la opacidad con la que opera el sector tecnológico en la aplicación de la ley, descrita como una de las industrias más desreguladas de Estados Unidos. Guariglia recalca que el poder de decisión sobre estas tecnologías frecuentemente reside en manos de corporaciones multimillonarias, más que en funcionarios públicos, facilitando implementaciones apresuradas por parte de legisladores deseosos de abordar el crimen sin un análisis exhaustivo.
Desde otro frente, Hannah Riley Fernandez del CJJ destaca la rápida expansión de tecnologías de vigilancia comparada con el entendimiento y supervisión pública, asignando a los periodistas la urgente responsabilidad de fiscalización. En la misma línea, Conor Healy de IPVM critica el hábito de la industria de proclamar efectividades no probadas, instando a los medios a desafiar los comunicados de prensa y a indagar con escepticismo.
El informe no solo expone la fabricación de una apariencia de efectividad, sino que también ofrece recursos a periodistas para cuestionar más profundamente estas narrativas, reconociendo los incentivos de los actores involucrados y buscando historias de responsabilidad a nivel local. La Electronic Frontier Foundation, por su parte, continúa ofreciendo recursos analíticos y visuales sobre la distribución y uso de estas tecnologías policiales en diversas comunidades estadounidenses.
En un momento en que la tecnología avanza de manera irreversible en nuestras sociedades, «Selling Safety» invita a una reflexión crítica, proveyendo herramientas esenciales para que la prensa cumpla su rol como guardián de los intereses públicos, más allá de las cortinas del marketing corporativo.
