En una nueva ofensiva contra Ucrania, Rusia ha lanzado un ataque masivo con drones y misiles sobre Kiev, causando la muerte de al menos dos personas y dejando a decenas de heridos. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y el ministro de Exteriores, Andrii Sibiha, utilizaron las redes sociales para informar sobre el lanzamiento de 36 misiles y casi 600 drones durante la madrugada, dirigidos a viviendas, la red eléctrica y otras infraestructuras críticas. Este ataque ha dejado sin electricidad a unos 600,000 hogares, con 500,000 de estos en Kiev, según comunicó el Ministerio de Energía ucraniano. Entre los misiles utilizados, se encuentran los hipersónicos Kinzhal, que dañaron varios edificios y provocaron incendios en al menos seis de ellos.
Este incidente se produce en medio de intentos diplomáticos por poner fin al conflicto, con planes de paz propuestos por Estados Unidos que parecen dar ventaja a Rusia, lo que ha generado preocupación entre los países europeos aliados de Ucrania. Paralelamente, figuras como Steve Witkoff y Dran Driscoll, enviados especiales del presidente estadounidense Donald Trump, están programados para visitar Moscú y Kiev con el objetivo de avanzar en las negociaciones. Sin embargo, las condiciones del plan estadounidense, que proponen, entre otras cosas, la reducción del ejército ucraniano y la cesión de territorios, han sido recibidas con escepticismo. En respuesta a estos desafíos, el presidente español, Pedro Sánchez, ha señalado la intención de Europa de revisar el plan en profundidad durante la cumbre del G-20 en Sudáfrica. Mientras tanto, el rechazo de Putin a comprometerse en las negociaciones sigue siendo evidente, incrementando las tensiones en la región.
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