

El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha dado un paso significativo en el refuerzo del sistema de protección civil con la puesta en marcha de un nuevo parque de bomberos en Villarejo de Salvanés. Según ha destacado García Martín, esta infraestructura es parte de un compromiso más amplio para mejorar los servicios públicos y aumentar la inversión en los municipios de la región. «Queremos que cualquier rincón de la Comunidad sea un lugar atractivo para vivir, trabajar o formar una familia», subrayó el representante del gobierno regional.
El consejero Novillo ha enfatizado que este nuevo parque reducirá los tiempos de respuesta en el eje de la carretera A-3. La instalación permitirá una reacción más rápida y efectiva ante incendios domésticos, industriales o forestales, así como ante accidentes de tráfico, las 24 horas del día, los 365 días del año. Está diseñada para atender a una población de 45.000 personas, cifra que se incrementa en más de un 40% durante los fines de semana y en verano.
Este moderno parque de bomberos se erigirá sobre una parcela de 4.700 metros cuadrados, con un edificio de casi 1.000 metros cuadrados que se dividirá en dos zonas principales. El primer complejo contará con dos plantas destinadas a la vivienda y espacios para el personal de guardia, mientras que un pabellón separado ofrecerá capacidad para cuatro dársenas para vehículos de intervención. Además, el parque dispondrá de instalaciones adecuadas para el mantenimiento y limpieza de los equipos y un área de almacenaje para materiales y equipos operativos. Una torre de maniobras completará la infraestructura, permitiendo la simulación y realización de prácticas.
Esta iniciativa forma parte del Plan de Actuaciones Supramunicipales presentado el pasado mes de junio por García Martín, que destinará un total de 120 millones de euros a 30 acciones en beneficio directo de 128 municipios madrileños. Además de Villarejo de Salvanés, el plan incluye la construcción de otros cuatro parques en Cobeña, Loeches, Torrejón de Ardoz y Villanueva de la Cañada, con una inversión conjunta de 27 millones de euros.
El ambicioso objetivo de estos proyectos es garantizar que el 90% de la población madrileña pueda recibir atención en un máximo de 10 minutos en caso de emergencia, minimizando así los daños personales, económicos y ambientales asociados a los incendios. Actualmente, la Comunidad de Madrid cuenta con más de 1.680 bomberos distribuidos en 22 parques, y con estas nuevas adiciones, la cifra total se elevará a 27 parques en los próximos años. Esta expansión subraya el compromiso del Gobierno regional por fortalecer las capacidades de prevención e intervención ante los desafíos que presentan los incendios en la región.
