

En el Hospital Universitario del Tajo se celebró una jornada dedicada a la relación entre la nutrición y el cáncer, donde expertos compartieron sus conocimientos con un público ansioso por aprender y participar. El evento fue inaugurado por la doctora Cristina López Riolobos, directora médica del hospital, acompañada por la doctora Elena Ruiz Sainz, responsable de la Sección de Oncohematología, y Alicia Hernández Gálvez, coordinadora de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Tras una cálida bienvenida, las ponencias dieron inicio, abordando temas de gran interés y relevancia para los asistentes.
La nutricionista Marisa Torres dio inicio a las exposiciones con su presentación titulada «Nutrición con ciencia: una dieta equilibrada». En un tono pedagógico, Torres explicó detalladamente qué implica una alimentación saludable, los distintos grupos de alimentos y la frecuencia de consumo, con especial mención a cómo adaptar estas pautas para pacientes oncológicos. La ponencia ofreció información valiosa para quienes buscan mejorar su dieta en un contexto de salud específico y delicado.
Por su parte, María Rubio, enfermera EIR de Medicina Familiar y Comunitaria, se encargó de desmitificar las concepciones erróneas alrededor de la alimentación y el cáncer. Su conferencia, «Mitos y realidades sobre alimentación y cáncer», abordó las falsas esperanzas que generan ciertos remedios sin evidencia científica y recalcó la importancia de consultar y supervisar el uso de suplementos alimenticios por profesionales médicos.
Alicia Hernández Gálvez, de la AECC, ofreció a los asistentes una visión clara sobre el papel de la asociación y los servicios que ofrece. Su intervención sirvió para resaltar el apoyo integral que proporciona la AECC a pacientes y familiares, en un esfuerzo continuo por mejorar su calidad de vida.
El acto concluyó de manera práctica y amena con Marta Luengo, representante de Mediterránea, quien enseñó a los presentes a preparar un snack saludable. La receta, una tortilla de trigo rellena de pollo, pimiento de piquillo y queso, fue del agrado de todos y puso un broche delicioso al encuentro.
La elección de temas y el dinamismo de las presentaciones mantuvieron al público involucrado, propiciando un animado coloquio al final del evento. Los asistentes aprovecharon la oportunidad para plantear numerosas preguntas a los expertos, enriqueciendo aún más una jornada que destacó por su enfoque educativo y accesible sobre un tema de vital importancia.
