En el Hospital Universitario del Sureste de Arganda del Rey resonaron risas y alegrías, marcando el inicio de una nueva visita de los niños saharauis acogidos temporalmente en la Comunidad de Madrid. Este generoso acto es parte de una colaboración continua entre el complejo sanitario y la Asociación Rivas Sahel, que se ha consolidado desde 2014, año en que el hospital se unió a la Carrera Solidaria con el Sáhara, una iniciativa organizada por la entidad de Rivas Vaciamadrid.
El hospital, un centro público de referencia en la región, se ha convertido en un pilar fundamental para estos niños, que viajan desde el desierto hasta España con la esperanza de recibir cuidados médicos y experimentar unas vacaciones distintas a su realidad cotidiana. La colaboración con la Asociación Rivas Sahel no solo permite ofrecer atención sanitaria a estos menores, sino que también les brinda momentos de esparcimiento y aprendizaje cultural.
Durante su estancia, los niños saharauis tienen acceso a revisiones médicas exhaustivas y tratamientos especializados, algo difícil de conseguir en sus lugares de origen debido a la limitada infraestructura sanitaria. El personal del hospital, compuesto por médicos, enfermeros y voluntarios, se vuelca en su atención, asegurando que cada niño reciba el cuidado que necesita.
«La conexión que se forma con estos niños es invaluable. Ver sus sonrisas y saber que estamos marcando una diferencia en sus vidas es algo que nos motiva a seguir adelante con esta iniciativa», comentó uno de los enfermeros implicados en el programa de acogida.
La Asociación Rivas Sahel, que desempeña un papel crucial en esta iniciativa, trabaja incansablemente para coordinar las acogidas y organizar actividades que permitan a los menores integrarse temporalmente en la comunidad madrileña. Desde talleres educativos hasta visitas culturales, cada aspecto está cuidadosamente planificado para ofrecerles una experiencia enriquecedora.
Este año, al igual que en ediciones anteriores, la Carrera Solidaria con el Sáhara ha sido un éxito rotundo, contando con una amplia participación y apoyo de la ciudadanía. Los fondos recaudados se destinan íntegramente a financiar los programas de acogida y a mejorar la calidad de vida de las familias saharauis en los campos de refugiados.
La historia de colaboración entre el Hospital Universitario del Sureste y la Asociación Rivas Sahel es un testimonio de cómo la solidaridad y el compromiso social pueden cambiar vidas. Esta alianza, que ya cumple casi una década, sigue demostrando que, más allá de las fronteras, la compasión humana es capaz de tender puentes hacia un futuro mejor.