
La Fiscalía belga ha solicitado una condena de ocho años de prisión para una mujer acusada de torturar a su esposo durante un año, en un caso que ha dejado a la comunidad conmocionada. La mujer, llamada Anna VDV, encerró a su esposo en un cobertizo junto a sus 60 chihuahuas, obligándolo a limpiar las heces de los perros descalzo. A lo largo de este periodo de abuso, le propinó golpes, lo vigiló con cámaras de seguridad y, en un acto particularmente brutal, le arrojó agua hirviendo tras culparlo de la muerte de dos de los animales.
La situación llegó a su fin cuando el hombre logró escapar el pasado 18 de marzo, buscando refugio en casa de unos vecinos, quienes alarmados, llamaron a los servicios de emergencia. A pesar de que Anna intentó hacer pasar la situación como un caso de autolesionismo por depresión, el personal médico pronto advirtió que había algo más grave detrás de la historia. Durante su atención, la víctima confesó haber sufrido maltratos durante un año. Las investigaciones posteriores revelaron un macabro registro de abusos, incluyendo fotos de las lesiones infligidas y grabaciones en las que la mujer se burlaba de él.
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