

La agencia Moody’s Ratings ha asignado una calificación crediticia de BBB a la próxima emisión de bonos de MASPV Clean Energy, valorada en 75 millones de dólares. La colocación se realizará en la Bolsa de Panamá y los fondos financiarán proyectos de generación renovable en cuatro países de Latinoamérica.
Los títulos tendrán un periodo de amortización de diez años y los distribuirá el Banco Mercantil de Panamá entre inversores institucionales latinoamericanos. Los recursos captados se destinarán a proyectos de generación renovable en Guatemala, Ecuador, República Dominicana y Panamá, mercados donde MASPV ya tiene actividad como productor independiente de energía.
La calificación BBB sitúa la emisión en grado de inversión, un escalón clave para acceder a fondos de pensiones y otros vehículos institucionales con criterios estrictos de cartera.
La agencia apoya su valoración en dos pilares concretos. Por un lado, el flujo de ingresos recurrente que aporta el modelo de Productor Independiente de Energía (IPP) que aplica la compañía: contratos de venta de electricidad a largo plazo con clientes solventes. Por otro, la diversificación geográfica del grupo, con presencia también en mercados energéticos emergentes de Asia.
Moody’s identifica el desarrollo del hidrógeno verde como prioridad tecnológica de MASPV. La Unión Europea ha definido este vector como vital para descarbonizar industrias intensivas y el transporte pesado, aunque el sector arrastra un déficit crónico de inversión. En el reciente III Congreso Nacional de Hidrógeno Verde se debatió precisamente la distancia entre las metas regulatorias y los recursos financieros disponibles para alcanzarlas.
Para sostener su apuesta, MASPV firmó en 2025 un acuerdo con Shanghai Shaanyao Group, grupo chino especializado en electrolizadores y logística de hidrógeno. La operación, ya cubierta por noticias.madrid, supuso compromisos de inversión superiores a los 1.000 millones de euros en proyectos en España (puede consultarse el detalle en la cobertura de la alianza MASPV-Shanghai Shaanyao). El acuerdo aporta tres palancas: financiación, tecnología de electrólisis avanzada y capacidad logística para proyectos de gran escala.
En un mercado del crudo marcado por la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio, el hidrógeno verde gana peso como sustituto del diésel en el transporte pesado y como vía de descarbonización en sectores como el acero y el cemento. También funciona como sistema de almacenamiento energético a gran escala, complemento natural de las renovables intermitentes.
Es el mismo contexto en el que se mueven las medidas europeas para reducir el coste de la electricidad y reforzar el autoconsumo, recogidas en la cobertura sobre las medidas energéticas de la UE.
Ángel Luis Serrano, consejero delegado de MASPV, sostiene que invertir en hidrógeno verde no es solo una apuesta de futuro: es una respuesta a los problemas actuales del sistema energético global. La alianza con un líder tecnológico chino, según el directivo, coloca a la compañía en posición competitiva ante el despegue del sector.
MASPV opera como productor independiente de energía renovable en diez países de Europa, Latinoamérica y China. Su modelo verticalmente integrado le permite generar ingresos por tres vías: venta directa de electricidad, transmisión de parques a terceros y servicios de mantenimiento de instalaciones. La incorporación del hidrógeno verde refuerza su perfil como grupo energético diversificado, en un momento en que otros operadores europeos como el Grupo MET también están reordenando su estrategia, según se recoge en la previsión del Grupo MET para 2025.
Moody’s Ratings ha asignado una calificación BBB, en grado de inversión, a la próxima emisión de bonos de MASPV Clean Energy.
La emisión asciende a 75 millones de dólares y se colocará en la Bolsa de Panamá, con el Banco Mercantil de Panamá como distribuidor entre inversores institucionales latinoamericanos.
A financiar proyectos de generación renovable en Guatemala, Ecuador, República Dominicana y Panamá, con un plazo de amortización de los bonos de diez años.
Es la prioridad tecnológica que Moody’s destaca en su análisis y el eje de la alianza con Shanghai Shaanyao Group, firmada en 2025 para desarrollar electrólisis y logística de hidrógeno a gran escala.
En diez países de Europa, Latinoamérica y China, con un modelo de productor independiente de energía verticalmente integrado.
