La vicepresidenta ha afirmado que su nuevo modelo de financiación autonómica es «voluntario» y ha subrayado que solo cuenta con el apoyo de Cataluña. Su iniciativa está diseñada para ofrecer una alternativa a las comunidades autónomas que deseen optar por un sistema diferente al actual. Sin embargo, la propuesta ha generado críticas y divisiones entre las diferentes regiones del país, ya que muchas consideran que el modelo podría acrecentar desigualdades territoriales. La vicepresidenta defiende su iniciativa argumentando que otorga más autonomía a las comunidades, pero admite que el camino hacia un consenso será complejo.
Por otro lado, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado abiertamente su rechazo a la propuesta y ha solicitado que se retire. García-Page, junto con otros líderes autonómicos, teme que el modelo voluntario cree fracturas y favorezca a ciertas regiones en detrimento de otras. La presión sobre la vicepresidenta aumenta a medida que más voces se suman a las críticas, instando al gobierno central a buscar una solución más equitativa que satisfaga las necesidades de todas las comunidades autónomas. Con este telón de fondo, el debate sobre la financiación autonómica continúa siendo un tema candente en la política española.
Leer noticia completa en El Mundo.
