

Durante la semana del 9 al 15 de febrero, la Dirección General de Tráfico (DGT) llevó a cabo una campaña de control y vigilancia centrada en camiones y autobuses, enmarcada en la iniciativa europea Operation Truck&Bus, organizada por la asociación de policías ROADPOL. La operación tuvo como principal objetivo garantizar la seguridad en el transporte por carretera y promover el cumplimiento de las normativas que regulan la circulación de vehículos de gran tamaño y sus conductores.
En total, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil inspeccionaron 26.189 vehículos durante estos siete días. Entre los controles, se identificaron y sancionaron a un total de 5.706 conductores por diversas infracciones. De estos, 24.347 eran camiones y 2.046 autobuses. Como medida preventiva, 45 camiones y un autobús quedaron inmovilizados al no cumplir con los requisitos de seguridad necesarios para seguir en circulación.
Uno de los aspectos más preocupantes de la campaña fue la detección de conductores que presentaron alteraciones en sus niveles de alcohol y drogas. En concreto, 60 conductores dieron positivo en pruebas de consumo de sustancias tóxicas, siendo 13 de ellos (12 de camión y dos de autobús) los que superaron la tasa máxima permitida de alcohol. Además, 45 conductores de camión y uno de autobús fueron sorprendidos en posesión de otras drogas, lo que representa un riesgo alto para la seguridad vial.
Las multas también estuvieron relacionadas con el exceso de velocidad; 451 conductores de camión y 15 de autobús fueron denunciados por superar los límites establecidos en sus rutas. Sin embargo, uno de los incumplimientos más frecuentes sigue siendo el relacionado con los tiempos de conducción y descanso. En total, 2.878 conductores de camión y 83 de autobús fueron sancionados por violar las normativas sobre horarios, reflejando la importancia de respetar los periodos establecidos para evitar fatiga y reducir la probabilidad de accidentes.
El uso correcto del tacógrafo, herramienta clave para controlar los tiempos de conducción y descanso, también fue objeto de vigilancia. Se levantaron 257 denuncias, de las cuales 225 correspondieron a conductores de camiones y 32 a conductores de autobuses por fraude, manipulación o incumplimiento en su funcionamiento. Además, los controles revelaron deficiencias técnicas en los vehículos, con 703 camiones y 33 autobuses circulando con fallos en sistemas de frenado, dirección, neumáticos y ejes, entre otros elementos esenciales para la seguridad. También se impusieron sanciones a 430 conductores por irregularidades en la sujeción de la carga o sobrepeso, factores que aumentan significativamente el riesgo de accidentes.
Otra problemática detectada fue la falta o incorrecta documentación de los vehículos, conductores u operadores. En total, 991 conductores fueron denunciados por no disponer de toda la documentación requerida, lo que puede dificultar la trazabilidad y la legalidad del transporte.
La campaña de vigilancia evidencia la importancia de mantener estrictos controles en el sector del transporte profesional. La seguridad en las carreteras no solo depende del cumplimiento de la normativa, sino también de la responsabilidad y ética de quienes conducen estos vehículos que mueven mercancías y pasajeros. La DGT continuará realizando campañas similares a lo largo del año, combinando acciones de control con programas de concienciación y sensibilización que buscan proteger a todos los usuarios de la vía.
Fuente: Ministerio del Interior
