

Desde las 15:00 horas del viernes 27 de marzo, cuando comenzó el dispositivo especial de vigilancia y regulación del tráfico por Semana Santa, hasta la medianoche del lunes 6 de abril, las vías interurbanas han sido escenario de tragedia con un saldo de 30 víctimas mortales en 28 siniestros mortales. Esta cifra representa un aumento de tres víctimas en comparación con la misma semana del año anterior, en un contexto en el que los desplazamientos de largo recorrido se han incrementado un 3,2%, alcanzando un total de 17,3 millones de movimientos en apenas diez días y medio de operación.
El análisis preliminar revela ciertas tendencias en la siniestralidad de esta temporada festiva. Aunque los fallecidos en autopistas y autovías han decrecido en comparación con 2025, con una reducción de dos víctimas, la mortalidad en carreteras convencionales continúa siendo la más preocupante, concentrando nueve de cada diez fallecidos. El aumento de atropellos y colisiones frontales, traseras y múltiples también ha sido notable, registrando 5 y 4 víctimas más respectivamente que en la misma semana del año pasado. En contraste, se observa una disminución en los fallecimientos causados por salidas de vía y colisiones laterales o frontolaterales, con tres menos en cada caso.
En términos de perfil de los afectados, los usuarios vulnerables siguen siendo una categoría especialmente vulnerable en estas circunstancias. Durante esta Semana Santa, solo en turismos fallecieron 17 personas, incluyendo a 5 peatones (tres más que en 2025) y 4 motoristas, quienes registran una caída de cuatro en comparación con el año anterior. Sin embargo, el número de fallecidos en turismos ha aumentado en tres respecto al mismo período del año pasado, consolidándose como el medio de transporte con mayores pérdidas humanas.
Por grupos de edad, los mayores índices de mortalidad corresponden a las personas de 25 a 34 años y de 35 a 44 años, con 5 y 6 víctimas respectivamente. Además, se ha registrado un incremento en las muertes en el grupo de mayores de 65 años en comparación con 2025, sumando cuatro víctimas más. En contraste, el grupo de 45 a 54 años ha visto una disminución de seis fallecidos.
El análisis de los registros temporales indica que la franja más crítica continúa siendo la tarde, entre las 14:00 y las 19:59 horas, en la que se han producido 11 víctimas mortales, una más que en el año pasado. En cuanto al uso de dispositivos de seguridad, la falta de cinturón ha sido un factor en el fallecimiento de dos personas en turismos de los 17 que se plasman en las estadísticas, lo que mantiene la tendencia de casi un década en la que los accidentes mortales en turismos están asociados, en muchos casos, a la omisión del cinturón.
El día en que se concentraron más víctimas fue el domingo 29 de marzo, con seis fallecidos, reforzando la percepción de que los días en torno a la llegada del fin de semana largo son especialmente peligrosos.
Por comunidades autónomas, Galicia ha registrado un aumento significativo en víctimas mortales, con cinco fallecidos más en comparación con 2025, mientras que Cataluña y Canarias han presentado descensos, con cinco y tres menos, respectivamente. Es destacable que siete comunidades autónomas, incluyendo Principado de Asturias, Baleares, Cantabria, y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, no hayan reportado ninguna víctima mortal en esta semana.
Se recuerda que las cifras facilitadas en estas primeras 24 horas son provisionales y podrían variar tras las investigaciones detalladas de los cuerpos policiales. Hasta ahora, en lo que va del año, el total de fallecidos en las carreteras españolas alcanza las 209 personas, lo que representa una reducción de 59 víctimas respecto al mismo período del año anterior. Sin duda, estos datos subrayan la persistencia de la peligrosidad en las vías y la necesidad de mantener los esfuerzos en campañas de sensibilización y control.
Fuente: Ministerio del Interior
