

El balance de la seguridad vial en 2025 refleja una tendencia alentadora y presenta cifras que, si bien muestran una reducción en la mortalidad en las carreteras españolas, todavía evidencian la necesidad de seguir trabajando en políticas de prevención y control. Las cifras oficiales indican que, durante el pasado año, se produjeron 1.119 fallecidos en siniestros viales en todo el país, lo que representa una disminución del 4,8 % en comparación con 2024, cuando se registraron 1.175 víctimas mortales. Aunque aún son demasiados, estos datos revelan una tendencia positiva en la reducción de víctimas y una mejora en la seguridad en las carreteras.
Uno de los aspectos destacables del informe es el incremento en el volumen de desplazamientos de largo recorrido, que alcanzó los 478,56 millones, un 3,39 % más respecto al año anterior, alcanzando un récord absoluto en el país. Sin embargo, a pesar de este aumento en la movilidad, la tasa de siniestralidad mortal por millón de desplazamientos se ha situado en 2,1, el valor más bajo registrado en la serie histórica, indicando que las campañas de concienciación y las medidas preventivas están teniendo un impacto positivo.
Otro dato relevante es el incremento en los días sin víctimas mortales en las carreteras: 36 días en los que no se registraron fallecidos, superando los 28 días sin muertos de 2024. Este avance refuerza la tendencia a la baja, aunque el ministro del Interior ha subrayado que el número total de fallecidos aún es inaceptable y ha insistido en la necesidad de avanzar en políticas de prevención, especialmente centradas en la reducción del alcohol en la conducción.
En términos de localización, las vías de alta capacidad, como autopistas y autovías, han experimentado una reducción significativa en víctimas mortales, con 30 fallecidos menos, situándose en 298. En contraste, las carreteras secundarias, que concentran el grueso de los accidentes fatales, siguen siendo las más peligrosas, dado que tres de cada cuatro fallecidos ocurrieron en estas vías sin desdoblar. La peligrosidad de estas carreteras subraya la necesidad de mejorar la infraestructura y aplicar medidas que reduzcan los riesgos en estos tramos.
El perfil de las víctimas sigue reflejando una mayor vulnerabilidad en los usuarios más expuestos. Los conductores representan el 73 % del total de víctimas, con 818 fallecidos, mientras que los pasajeros sumaron 198 víctimas (18 %) y los peatones 103 (9 %). En cuanto al medio de desplazamiento, los vehículos particulares de turismo concentran la mayor cifra de víctimas, con 531 fallecidos, aunque estas cifras muestran una tendencia a la baja respecto a 2024, cuando hubo 553 víctimas en estos vehículos. Las autovías y autopistas también registraron disminuciones con 139 víctimas frente a las 182 del año anterior.
Los usuarios vulnerables, como motociclistas y peatones, continúan presentando cifras preocupantes. La motocicleta sigue siendo el medio más afectado dentro de estos grupos, con 304 muertos, lo que supone un aumento de 5 respecto a 2024. No obstante, en vías de alta capacidad, el descenso en víctimas motoristas fue del 11 %. La cifra de peatones fallecidos, por su parte, descendió ligeramente, situándose en 103, con pequeñas variaciones entre autopistas y vías convencionales en comparación con el año anterior.
El ministerio del Interior ha destacado la importancia de reducir los niveles de alcohol permitidos para conducir, reiterando su llamamiento a los grupos parlamentarios para aprobar con urgencia la proposición de ley que propone disminuir la tasa máxima de alcoholemia permitida. Según el ministro, esta medida forma parte de una estrategia de tolerancia cero que, junto con otras actuaciones, resulta esencial para salvar vidas en las carreteras españolas.
A pesar de los avances, todavía queda mucho por hacer. La lucha contra la siniestralidad vial continúa siendo una prioridad en la agenda pública, y estos datos confirman que las políticas aplicadas están dando resultados, pero es imprescindible mantener el esfuerzo para seguir reduciendo la mortalidad y proteger a todos los usuarios de las vías.
Fuente: Ministerio del Interior
