

La Dirección General de Protección Civil y Emergencias ha lanzado una alerta ante la inminente llegada de un temporal de lluvias, vientos y oleaje en las Islas Canarias, debido a la formación de la borrasca denominada ‘Therese’. Este fenómeno meteorológico, que se mantiene en proceso de profundización, afectará a las islas desde el miércoles 18 y se espera que las condiciones adversas puedan prolongarse al menos hasta el viernes 20, generando una situación de alta vulnerabilidad para la población y las infraestructuras.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), ‘Therese’ se formará al oeste de la Península Ibérica, con un centro casi estacionario en proceso de profundización que afectará a Canarias en su flanco sur. Desde la mañana de hoy, los residentes en las islas empezarán a notar los primeros efectos, caracterizados por vientos intensos de componente oeste con rachas que podrían superar los 70 km/h. Además, se prevé un temporal marítimo significativo, con mar combinada de hasta 4 metros en la mitad occidental del archipiélago. La presencia de un frente frío traerá precipitaciones moderadas en general, pero localmente persistentes en las vertientes norte y oeste, incrementando el riesgo de inundaciones y acumulaciones de agua.
El jueves 19, la borrasca se acercará aún más al archipiélago, provocando un giro en los vientos hacia una componente sur y un aumento en su intensidad. En las zonas más expuestas, especialmente en las cumbres, se podrían registrar ráfagas superiores a los 90 km/h, lo que aumenta la probabilidad de caídas de ramas o árboles. A la par, los fenómenos costeros se intensificarán, con mar combinada de 4 a 5 metros y un segundo frente frío, más activo que el anterior, que además dejará precipitaciones localmente fuertes acompañadas de tormentas. De acuerdo con las predicciones, en áreas como La Palma y las vertientes sur y oeste de las islas de mayor relieve, los chubascos podrían acumular entre 20 y 30 litros por metro cuadrado en una hora, pudiendo superar los 40 a 60 litros en 12 horas. La cota de nieve descenderá a unos 1.800 a 2.000 metros, con posibles nevadas en las cumbres altas de Tenerife y La Palma.
Para el viernes 20, se prevé que la inestabilidad persista, dado que ‘Therese’ permanecerá estacionaria al noroeste del archipiélago. Es probable que continúen los chubascos y tormentas localmente fuertes en las vertientes sur y oeste, así como las rachas de viento muy fuertes en zonas expuestas. La situación de temporal marítimo también persistirá, con acumulados que podrían superar los 200 litros por metro cuadrado durante todo el episodio. Se recuerda que las previsiones son variables y la evolución de estos fenómenos puede modificarse, por lo que se recomienda mantenerse informados y seguir las indicaciones de las autoridades.
Ante estas condiciones meteorológicas adversas, las recomendaciones abarcan desde medidas de precaución al conducir hasta consejos de autoprotección en caso de tormenta o fuertes vientos. Se aconseja reducir la velocidad en la conducción, evitar detenerse en zonas inundables y preferir vías principales y autopistas. En caso de lluvias intensas, se debe evitar atravesar tramos inundados y buscar los puntos más elevados si se encuentra en campo abierto, alejándose de ríos, torrentes y zonas bajas. También se recomienda no refugiarse bajo árboles ni objetos metálicos durante las tormentas y buscar refugio en edificios o vehículos cerrados si uno se encuentra al aire libre.
Respecto a los fuertes vientos y oleaje, se aconseja asegurar puertas, ventanas y objetos que puedan caer, además de evitar zonas próximas al mar y estacionar vehículos en lugares seguros. Es fundamental alejarse de la playa, elevaciones y objetos que puedan ser afectados por mareas altas y oleajes significativos, ya que estas condiciones extremas pueden representar un peligro para la integridad física de las personas.
La situación meteorológica prevista por las próximas horas y días requiere una especial atención por parte de la población, que debe mantenerse alerta a las actualizaciones y seguir recomendaciones para reducir riesgos. La persistente inestabilidad y los fenómenos asociados hacen imprescindible la prudencia y la preparación ante un episodio de fuertes lluvias, vientos y oleaje en un archipiélago acostumbrado a lidiar con eventos climáticos extremos.
Fuente: Ministerio del Interior
