

La Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha tomado una decisión importante en vista del próximo encuentro deportivo entre el FC Barcelona y el Maccabi Rapyd Tel Aviv, programado para el 6 de enero de 2026 en Barcelona. La reunión, centrada en la seguridad y la prevención de incidentes, ha declarado este partido como de alto riesgo, una medida que busca garantizar la integridad de todos los asistentes y el correcto desarrollo del evento.
Este enfrentamiento, que se disputará en la Euroliga de baloncesto a partir de las 20:30 horas, moviliza una serie de medidas restrictivas y de seguridad adicionales. Entre ellas, destaca la obligación para los clubes de reforzar sus sistemas de venta de entradas, implementando controles más estrictos para evitar reventas y entradas ilegales. Además, las autoridades han establecido la separación de las aficiones en el interior del recinto, con el fin de prevenir altercados motivados por enfrentamientos entre hinchas y minimizar riesgos relacionados con comportamientos violentos o xenófobos.
El control de accesos a los estadios también se reforzará, con mayores revisiones en las entradas y una vigilancia más estricta en los perímetros del recinto. La coordinación con los operadores de seguridad privados y públicos será clave para una gestión eficiente, especialmente en lo que respecta a la vigilancia de las aficiones visitantes y locales, que en antecedentes recientes han sido escenario de incidentes en eventos deportivos.
Por su parte, las fuerzas de seguridad del Estado han aumentado sus despliegues preventivos. Los efectivos policiales, en estrecha colaboración con los organizadores y operadores de seguridad, mantendrán un esquema de vigilancia intensificada para detectar comportamientos sospechosos y actuar rápidamente ante cualquier eventualidad. La presencia policial se distribuirá en puntos estratégicos, tanto en las inmediaciones del estadio como en los alrededores, garantizando un entorno seguro para todos los asistentes y disipando posibles focos de conflicto antes de que estos puedan escalar.
Estas medidas reflejan la voluntad de las autoridades de promover un ambiente deportivo libre de violencia, racismo, xenofobia y cualquier forma de intolerancia. La declaración de alto riesgo enfatiza la importancia de la prevención y la coordinación en la organización de eventos deportivos en un contexto donde la conflictividad y las tensiones entre diferentes grupos de aficionados exigen una respuesta cuidadosa y efectiva.
El compromiso de las instituciones y los clubes es claro: proteger la integridad física y moral de los participantes y espectadores, promoviendo valores de respeto y convivencia en el deporte. La expectativa es que, con las medidas implementadas, el encuentro transcurra en un marco de seguridad, evitando incidentes y contribuyendo a fortalecer la imagen del deporte como espacio de integración y entretenimiento saludable.
Fuente: Ministerio del Interior
