

La Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha tomado medidas preventivas en respuesta a la reciente planificación de varios eventos deportivos de alto riesgo en distintas regiones del país. Estas decisiones buscan garantizar la seguridad de los asistentes, evitar incidentes y promover un ambiente respetuoso en los recintos deportivos.
Uno de los encuentros que ha sido declarado de alto riesgo es el partido de baloncesto entre el Real Madrid y el Maccabi Rytlip Tel Aviv, que se disputará en Madrid el 7 de enero de 2026, como parte de la Euroliga. Este tipo de eventos, por su carácter internacional y la presencia de hinchadas de diferentes países, requiere una planificación exhaustiva en materia de seguridad y control de aficiones.
Por otra parte, en el ámbito del fútbol, el partido entre el Real Racing Club Santander y el Real Zaragoza, correspondiente a la Segunda División, también figura en la lista de eventos con medidas especiales. Esta cita está programada para el 10 de enero en Santander y, dada la presencia de seguidores de ambos equipos, las autoridades deportivas consideran necesario adoptar protocolos adicionales de seguridad.
Asimismo, en León, el enfrentamiento entre Cultural y Deportiva Leonesa y el Real Sporting de Gijón, también de Segunda División, ha sido declarado de alto riesgo para el 17 de enero de 2026. La convocatoria de estos partidos refleja la preocupación por mantener un orden público favorable y reducir la probabilidad de enfrentamientos o incidentes que puedan poner en peligro la integridad de los asistentes.
Las medidas de seguridad establecidas para estos eventos incluyen la adopción de controles estrictos en la venta de entradas, la separación de las aficiones dentro de los recintos deportivos y la regulación de los accesos, con el fin de evitar confrontaciones y garantizar una estancia segura para todos los presentes. Además, las fuerzas de seguridad refuerzan sus despliegues preventivos, especialmente en tareas de vigilancia de las hinchadas, coordinándose con los operadores responsables de la organización de los partidos.
Este tipo de acciones muestran la voluntad de las autoridades deportivas y policiales de prevenir cualquier incidente de violencia o intolerancia, promoviendo valores de respeto y convivencia en el deporte. La colaboración institucional y la planificación anticipada son clave para que estos eventos transcurran en un ambiente de seguridad y disfrute para todos los asistentes, contribuyendo a fortalecer la cultura deportiva en un marco de respeto mutuo.
Fuente: Ministerio del Interior
