

La Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha tomado una decisión significativa tras analizar los informes de seguridad relativos al próximo encuentro de fútbol en Gijón. El partido en cuestión enfrenta al Real Sporting de Gijón con el RC Deportivo de La Coruña y ha sido declarado de alto riesgo, una categoría que implica una serie de medidas adicionales para garantizar la seguridad de todos los asistentes y prevenir incidentes que puedan poner en riesgo la integridad de los participantes y espectadores.
El encuentro, programado para el 28 de marzo de 2026 a las 21:00 horas en el Estadio El Molinón, se inserta en la Segunda División y ha despertado atención no solo por la rivalidad entre ambos equipos, sino también por la importancia de mantener un ambiente controlado y pacífico en un evento con potencial de aglomeraciones y tensión, dada la clasificación de alto riesgo.
Entre las medidas adoptadas por los clubes y las autoridades, se destaca la implementación de controles estrictos en los sistemas de venta de entradas, con el fin de identificar y separar las aficiones en las recintos deportivos. La separación de hinchadas es una de las principales estrategias para evitar enfrentamientos directos y garantizar que la convivencia en los estadios se mantenga en un marco de respeto y orden.
Asimismo, se ha establecido la separación física de las zonas destinadas a las diferentes aficiones dentro del estadio, así como controles exhaustivos en los accesos a los pabellones y recintos deportivos. Estas acciones buscan reducir al máximo las posibilidades de altercados y facilitar una evacuación rápida en caso de emergencia.
Por otro lado, las fuerzas de seguridad han reforzado sus despliegues preventivos para garantizar la vigilancia en las zonas donde se concentran las hinchadas. La coordinación con todos los operadores implicados en el evento —desde los servicios de seguridad y emergencias hasta los responsables del estadio— es crucial para una ejecución efectiva de las medidas de control y protección. La vigilancia se centra especialmente en la identificación temprana de comportamientos agresivos o problemáticos que puedan derivar en incidentes.
Este tipo de decisiones refleja el compromiso de los organismos deportivos y las autoridades de mantener los eventos deportivos libres de violencia, racismo, xenofobia y toda forma de intolerancia. La seguridad en los estadios no solo garantiza la integridad física de los asistentes, sino que también promueve un ambiente adecuado para la celebración del deporte como una actividad que fomenta la convivencia y el respeto entre las aficiones.
El próximo 28 de marzo será una jornada clave para evaluar la eficacia de estas medidas en un partido que, lejos de ser solo un encuentro deportivo, se convierte en un ejemplo de la apuesta por un fútbol más seguro y respetuoso para todos.
Fuente: Ministerio del Interior
