
A sus 73 años, Mickey Rourke, el exícono de Hollywood conocido por películas como «9 semanas y media» y «El corazón del ángel», atraviesa una nueva etapa de dificultades personales y profesionales. Este año, que esperaba marcaría su regreso triunfal, ha estado plagado de decisiones cuestionables, como su participación en el programa «Celebrity Big Brother». Expulsado por comportamiento agresivo, Rourke vio truncado un contrato que prometía 600,000 euros, sumando esta situación a una serie de problemas económicos que lo han llevado a lanzar una campaña de crowdfunding para evitar ser desalojado de su domicilio en Los Ángeles.
Enfrentado a 60,000 dólares de deuda en alquiler, Rourke ha recurrido a la solidaridad colectiva para asegurar su vivienda, logrando recaudar más de 50,000 dólares en 24 horas. La situación ilustra el declive de un hombre que en su apogeo rechazó papeles en filmes icónicos como «Pulp Fiction» y «Rain Man», y quien ahora reflexiona sobre una vida de errores autoinfligidos. A pesar de los desafíos, el actor ha encontrado apoyo en sus seguidores y amigos, como Liya-Joelle Jones, quien espera reunir 100,000 dólares. Mientras tanto, el público se pregunta si Rourke podrá encauzar su vida y carrera a la luz de las adversidades actuales.
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