Meta y YouTube han sido encontradas culpables de fomentar la adicción a sus plataformas en menores de edad, en un fallo de un jurado en Los Ángeles, California. Este caso, considerado pionero en Estados Unidos, ha sumido a gigantes tecnológicos en una serie de juicios que buscan resaltar su papel en la adicción de jóvenes a las redes sociales. El dictamen declaró la negligencia de estas compañías al usar diseños que causan dependencia en menores, resultando en una multa de tres millones de dólares a favor de Kaley G. M., la demandante principal. No obstante, el monto total podría incrementarse con los daños punitivos adicionales que se espera sean impuestos. Paralelamente, en Nuevo México, un fallo similar obligó a Meta a pagar 375 millones de dólares por no proteger la seguridad de los menores, en un claro precedente legal sobre la responsabilidad de las tecnológicas.
El juicio en Los Ángeles ha captado la atención internacional al involucrar por primera vez declaraciones judiciales del CEO de Meta, Mark Zuckerberg, y podría abrir la puerta a numerosos litigios en el estado de California. El caso de Kaley G. M. es impactante por la profunda conexión emocional con otras familias cuyos hijos han enfrentado problemas de adicción similar a las redes sociales desde edades tempranas. La narrativa de su madre en el juicio reveló cómo estas plataformas afectaron severamente el desarrollo mental de su hija, comparando la adicción con un «golpe químico» al cerebro. Este caso se suma a los esfuerzos de diversos estados que ya han demandado a Meta por prácticas diseñadas para atrapar a menores, subrayando el surgimiento de una nueva oleada de juicios con resultados potencialmente dispares, pero todos ellos centrados en buscar una mayor responsabilidad por parte de las empresas tecnológicas.
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