Esta mañana, en una emotiva ceremonia, se ha inaugurado una placa conmemorativa en la avenida de Badajoz, esquina con la calle de Torrelaguna, en Madrid, recordando a las víctimas de un horrendo atentado que marcó a la ciudad hace 24 años. Borja Carabante, delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, y Nadia Álvarez, concejala de Ciudad Lineal, fueron los encargados de descubrir la placa en memoria de José Francisco de Querol y Lombardero, Jesús Escudero García, Armando Medina Sánchez y Jesús Sánchez Martínez, quienes perdieron la vida en un atentado perpetrado por ETA el 30 de octubre del año 2000.
Al acto asistieron también representantes de asociaciones de víctimas del terrorismo y familiares de las víctimas, quienes encontraron un espacio para el recuerdo y la solidaridad. Carabante y Álvarez hicieron eco de las palabras de apoyo y el compromiso de la Junta de Ciudad Lineal y del Ayuntamiento en su totalidad con todas las víctimas del terrorismo.
El atentado de aquella fatídica mañana fue uno de los más trágicos para Madrid. ETA colocó un coche bomba cargado con 20 kilos de dinamita en el número 60 de la avenida de Badajoz, en el madrileño barrio de San Pascual. La explosión ocurrió al paso de un vehículo oficial en el que viajaban el magistrado del Tribunal Supremo, José Francisco de Querol y Lombardero, su chófer, Armando Medina Sánchez, y su escolta, Jesús Escudero García. Todos ellos murieron en el acto, y el conductor de un autobús de EMT Madrid que pasaba por el lugar, Jesús Sánchez Martínez, resultó gravemente herido y falleció nueve días después. Además, el atentado dejó 64 heridos y ocasionó daños considerables en 35 edificios de la zona.
La instalación de esta placa es parte del Plan ‘Itinerario de la libertad’, iniciativa que nació de un acuerdo del Pleno del Ayuntamiento en mayo de 2014. Su objetivo es recordar a todas las víctimas del terrorismo en Madrid, honrándolas en aquellos lugares donde fueron asesinadas. Con este homenaje tangible, la ciudad busca mantener viva la memoria de quienes sufrieron la violencia irracional, y reafirma su compromiso con la paz y la libertad.