

La transformación urbana sigue su curso en las localidades de La Cabrera y San Agustín del Guadalix con una serie de proyectos que buscan mejorar la infraestructura y calidad de vida de sus habitantes. En La Cabrera, la reforma de la calle Carlos Ruiz avanza con paso firme. Los trabajos, que incluyen la renovación del pavimento, eliminación de barreras arquitectónicas, soterramiento de canalizaciones y mejoras en el saneamiento pluvial, han supuesto una inversión de 194.920 euros. Estas obras no solo modernizan la estructura vial sino que también prometen un entorno más accesible para los residentes.
Mientras tanto, en San Agustín del Guadalix, la remodelación de la avenida Alcalde Lorenzo Ginés Brandín ha comenzado. Las labores de urbanización contemplan nuevas capas de asfalto, trabajos de jardinería, instalación de señalizaciones y actualización del mobiliario urbano. Este ambicioso proyecto, presupuestado en 166.000 euros, se ejecutará durante un periodo de seis meses.
El viceconsejero ha mostrado un interés particular por las iniciativas de ambas localidades que se desarrollan bajo el Programa de Inversión Regional (PIR) 2022/26. En San Agustín del Guadalix, la adquisición de nuevos vehículos especializados para la recogida de residuos y mantenimiento de limpieza, con un costo de 279.000 euros, representa un paso adelante en la modernización de los servicios municipales y la seguridad laboral. Además, el lugar donde se prevé la construcción de un Centro de Juventud ha sido también objeto de su visita. Este centro, financiado por el PIR con más de 1,3 millones de euros, será un espacio clave para el desarrollo y esparcimiento de los jóvenes de la localidad.
En La Cabrera, los esfuerzos se han concentrado en el ámbito deportivo con la instalación de una nueva cubierta metálica sobre las pistas de pádel del Polideportivo Municipal, permitiendo la práctica deportiva durante todo el año. A esto se suman la nueva pista de baloncesto y otra de entrenamiento al aire libre, para las cuales se han destinado más de 468.000 euros. Estas instalaciones no solo buscan fomentar el deporte sino también convertirse en un punto de encuentro para la comunidad.
Ambos municipios ejemplifican cómo la inversión en infraestructura puede transformar significativamente la vida diaria de sus residentes, preparando el terreno para un crecimiento sostenible y una mejor calidad de vida.
