

En el Hospital de Día Oncohematológico, un enfoque innovador ha transformado la manera en que los pacientes enfrentan sus tratamientos. Este año, el programa que ha capturado el interés de muchos, incorpora dos sesiones especiales que combinan improvisación y música, enriquecidas por las interpretaciones de Jorge, un actor que ha sido un pilar del programa desde su inicio. Estas actividades, cuidadosamente diseñadas, no solo pretenden ofrecer un respiro emocional a quienes participan, sino también crear un entorno donde la desconexión y el acompañamiento terapéutico se conviertan en aliados del bienestar.
Además, el programa conserva dinámicas exitosas del año anterior, como las intervenciones asistidas con animales y las inspiradoras sesiones de lettering creativo, que han servido como una vía para que los pacientes se expresen y descubran nuevas habilidades a lo largo de su permanencia en el hospital.
Organizadas quincenalmente, estas sesiones forman parte de un esfuerzo conjunto con la Fundación Diversión Solidaria, que aporta una variedad de disciplinas tales como musicoterapia, arteterapia y oratoria, adaptadas siempre al estado clínico y preferencias individuales de los pacientes. Este compromiso reafirma la filosofía del Hospital Universitario del Henares de ofrecer una atención integral que aborde tanto las necesidades clínicas como el bienestar emocional de sus pacientes y familiares.
El impacto de este programa ha resonado profundamente tanto en pacientes como en el personal del hospital. David Álvarez Sanz, supervisor del Hospital de Día, resalta: “Queremos expresar nuestro agradecimiento a la Fundación Diversión Solidaria y a todos los que hacen posible que nuestros pacientes puedan escaparse mentalmente de sus difíciles tratamientos por un instante. Verlos participar con ilusión en estas actividades es algo mágico”.
Para la Dra. Carmen Perezagua Marín, jefa del Servicio de Oncología Médica, el programa no solo representa entretenimiento, sino “un tiempo en el que el paciente deja de percibir que está recibiendo quimioterapia, haciendo más llevadera su estancia y favoreciendo la expresión emocional”. A su vez, Almudena Menchén, directora de la Fundación, recalca su propósito de transformar el hospital en un espacio de alivio donde la diversión sea una herramienta tangible para mejorar la calidad de vida.
La eficacia del programa ha sido validada por una evaluación interna que evidenció un impacto positivo notable. Los especialistas del Hospital de Día otorgaron una puntuación promedio de 8,5 a las actividades, destacando la mejora del estado de ánimo y el impacto positivo en los pacientes, con calificaciones altas en cada aspecto evaluado.
Las disciplinas como arteterapia e improvisación han sido especialmente aclamadas, obteniendo puntuaciones sobresalientes por parte de los participantes, mientras que la intervención asistida con animales ha recibido un 95% de feedback positivo.
Este enfoque innovador no solo enriquece la experiencia hospitalaria, sino que también marca una diferencia clara en la calidad de vida de los pacientes, proporcionando momentos de alivio en medio de la adversidad. Con una dedicación continua, el programa ha demostrado que, incluso en los tiempos más difíciles, el poder de la creatividad y el humor puede ser un auténtico bálsamo para el alma.
