

En los últimos años, un creciente número de ahorradores españoles ha comenzado a explorar más allá de las fronteras nacionales en busca de mejores rendimientos para sus depósitos. La razón detrás de esta tendencia es sencilla: los bancos españoles ofrecen rentabilidades que, en muchos casos, resultan menos atractivas que las disponibles en otros países europeos. Plataformas como Raisin han sido un catalizador importante para este cambio, al simplificar el acceso a una amplia gama de productos de ahorro de bancos regulados en la Unión Europea.
A través de un sistema integrado y con la comodidad de gestionar todo en español, Raisin pone al alcance de los usuarios más de 100 productos diferentes. Los datos más recientes de febrero de 2026 muestran que algunos de los depósitos más competitivos incluyen los ofrecidos por Ferratum en Malta, con un 3,20% TAE a 36 meses, Novum Bank también en Malta, ofreciendo un 2,70% TAE a 12 meses, y Achmea Bank en los Países Bajos, con un 2,80% TAE a 7 años. Estas tasas superan con creces las que actualmente ofrecen los bancos españoles para plazos similares.
Para quienes buscan alternativas a medio plazo, las opciones también son variadas y prometedoras. Haitong Bank en Portugal, por ejemplo, ofrece un 1,66% TAE a 24 meses, mientras que Fjord Bank en Lituania tiene plazos que van desde los 6 meses hasta los 5 años, con tipos de interés más altos a medida que aumenta el plazo. Como puerta de entrada para aquellos que desean explorar el ecosistema europeo de depósitos, la Cuenta Bienvenida de Raisin resulta particularmente atractiva, ofreciendo un 3,33% TAE durante los primeros tres meses.
Sin embargo, una preocupación común al optar por depósitos en el extranjero es la seguridad de los mismos. A este respecto, es importante señalar que todos los depósitos en entidades financieras reguladas por la Unión Europea están amparados por el Fondo de Garantía de Depósitos del país de origen de la entidad, cubriendo hasta 100.000 euros por titular y entidad. En caso de quiebra, las reclamaciones se gestionan a través del sistema del país donde se encuentra el banco, aunque la práctica evidencia que el sistema de la UE funciona de manera coordinada y eficiente, con plazos de devolución armonizados.
Antes de apostar por estas opciones, los ahorradores deben considerar varios factores importantes. La fiscalidad es uno de ellos, ya que algunos países europeos aplican retenciones sobre los intereses. Además, la política de cancelación anticipada, usualmente restringida en depósitos europeos contratados mediante Raisin, y el importe mínimo requerido, que tiende a ser más alto que en entidades españolas, son aspectos a tener en cuenta. Se recomienda no basar la decisión únicamente en la rentabilidad, sino también considerar la flexibilidad y condiciones específicas de cada producto. En algunos casos, optar por depósitos nacionales con menores rendimientos pero mayor versatilidad puede ser una elección más acertada frente a opciones europeas que, aunque más rentables, inmovilizan el capital durante largos períodos.
