

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo, la compañía Roche ha puesto en marcha la campaña ‘Inspiradoras’, una iniciativa destinada a visibilizar el papel clave que desempeñan las mujeres en el ámbito de la Hematología y a reconocer su aportación en diferentes áreas del sistema sanitario, desde la práctica clínica hasta la enfermería y la investigación biomédica.
La propuesta se desarrolla a través de dos vídeo-diálogos en los que participan cinco profesionales sanitarias —hematólogas y enfermeras— que comparten sus experiencias y reflexionan sobre la evolución que ha vivido esta especialidad en los últimos años. Durante las conversaciones, abordan los avances alcanzados, las “conquistas” logradas dentro del campo médico y los retos que aún persisten para que el talento femenino pueda seguir avanzando también hacia puestos de liderazgo.
A partir de testimonios basados en la experiencia profesional, la campaña pone de relieve cómo la Hematología, una de las especialidades médicas con mayor presencia de mujeres, ha experimentado una profunda transformación gracias al progreso científico, mejorando el pronóstico de numerosas enfermedades. Al mismo tiempo, destaca la importancia de un enfoque integral en la atención a los pacientes y del acompañamiento continuo a lo largo del proceso asistencial.
Desde la investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos hasta la humanización de la atención sanitaria, las profesionales que participan en ‘Inspiradoras’ reflejan el impacto que el trabajo de muchas mujeres tiene en la medicina actual. Su labor no solo contribuye a transformar diagnósticos en esperanza para los pacientes, sino que también sirve de referencia para las nuevas generaciones de científicas y profesionales de la salud.
Tal y como señala la doctora Mª Victoria Mateos, presidenta de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), directora del Programa de Mieloma y coordinadora de la Unidad de Ensayos Clínicos del Hospital Universitario de Salamanca, “la evolución en la hematología ha sido enorme, especialmente por la llegada de nuevas opciones terapéuticas, como las terapias dirigidas, la inmunoterapia, los anticuerpos biespecíficos, etcétera que permiten, por un lado, mejorar la supervivencia, pero también la calidad de vida”.
Asimismo, la experta recuerda que se trata de una especialidad muy femenina, algo que se refleja en la propia SEHH, donde de los casi 4.000 socios, más del 60% son mujeres. “En los servicios de Hematología, más del 60% de los profesionales que trabajan también son mujeres. Bien es cierto —comenta— que cuando eso lo trasladamos a puestos de gestión, ese número disminuye de una manera muy significativa. De hecho, solo el 30% de los jefes de Servicio son mujeres. Algo que también se ve en el ámbito de la investigación”.
Patricia Blázquez, enfermera de la Unidad de Ensayos Clínicos del Hospital Universitario de Salamanca, considera que es muy inspirador ver que otras mujeres se unen para llevar a cabo iniciativas como ésta. “A las nuevas generaciones les diría que no se pongan barreras, que sigan formándose y que no tengan miedo a investigar, ya que investigar también es cuidar. A lo largo de todo el proceso terapéutico de los pacientes, nuestra labor es imprescindible, al igual que es la de los hematólogos. Ellos son los que diseñan las estrategias terapéuticas, pero nosotros humanizamos ese recorrido del paciente, los acompañamos a lo largo de todo el proceso asistencial, administrando los tratamientos y detectando posibles eventos adversos”.
Para María Antonia Fernández Contreras, jefa de la Unidad de Enfermería del Laboratorio de Hematología del Hospital Río Hortega de Valladolid, es muy importante que estos pacientes reciban una atención multidisciplinar, “cada uno aportamos nuestro granito de arena, nuestro buen hacer, nuestras competencias y es una unión necesaria, ya que no podemos hablar de atención integral al paciente sin este equipo, con el objetivo de mejorar la calidad de vida del paciente”.
En la misma línea opina la doctora Ana Villegas, hematóloga del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y catedrática de la Universidad Complutense, quien subraya que “tanto la hematología como la enfermería son disciplinas que son complementarias. La medicina hace el diagnóstico del paciente, pone el tratamiento y luego ve la evolución. Pero la enfermería es la disciplina que trata de aplicar esto al paciente, que le atiende y que le cuida y que está más presente en su entorno emocional. Y todo eso indudablemente conduce a que la visión global de este profesional sea totalmente integral”.
Con relación al papel de la mujer en la investigación, la doctora Julia Coll, hematóloga del Hospital de Navarra, afirma que la mujer cada vez está más involucrada, “sobre todo porque cada vez somos más mujeres en los hospitales y trabajamos, al igual que el resto, por publicar y por investigar. Sin embargo aún sigue existiendo una brecha, con un mayor número de hombres que investigan que mujeres”.
Otro de los temas abordados en estos diálogos es el de la conciliación, sobre el que las expertas comentan que sigue siendo uno de los principales retos que tiene la mujer hoy en día: “Compaginar la vida personal y la profesional, sobre todo en medicina o en enfermería, con horarios que a veces implican guardias de 24 horas es muy complicado. Muchas veces te llevas el trabajo a casa y, a veces, también tienes que compartir tu tiempo libre para seguir formándote. Todo esto es tiempo que le restas a la familia”.
En este punto, las especialistas consideran clave “saber delegar en casa, para que todo sea compartido. Actualmente hay una serie de mejoras de conciliación que indudablemente ayudan mucho, pero es fundamental que la mujer sepa que su carrera profesional puede ir perfectamente ligada a su maternidad, a su formación… y que es compaginable con su familia”.
En palabras de Mariluz Amador, directora del Departamento Médico de Roche Farma España, “con ‘Inspiradoras’ queremos contribuir a que el talento femenino en Hematología sea más visible, especialmente en ámbitos donde aún existe margen de mejora, como el liderazgo en investigación y en puestos de responsabilidad. La innovación se acelera cuando sumamos todas las miradas: la de quienes investigan, la de quienes atienden y la de quienes acompañan a las personas en cada etapa del proceso. Poner rostro a ese trabajo es una forma de reconocerlo y de inspirar a las nuevas generaciones”.
Esta campaña se enmarca en el compromiso de Roche con la mejora de la calidad de vida de las personas con enfermedades hematológicas, el impulso del conocimiento científico y la promoción de iniciativas que ayuden a reducir brechas de género en salud y en investigación, promoviendo entornos en los que el mérito y la oportunidad avancen de la mano.
